
(Libertad Digital) Comparecía junto al secretario general de Naciones Unidas y pese a su costumbre de no responder sobre asuntos internos en casos similares, José Luis Rodríguez Zapatero se ha visto obligado a hablar en la rueda de prensa del comunicado etarra y del cambio de discurso que está dejando ver el Gobierno a cinco días de la reunión con Rajoy.
El Ejecutivo habla ahora de que se dan "condiciones diferentes" que justificarían que De Juana volviera a la cárcel o que haya una "atenta vigilancia" sobre ANV. De esas "condiciones" habló antes Rubalcaba, y Zapatero se limitó a apuntar que se remitía "a lo que haya dicho ya el ministro del Interior". Sólo añadía que "hay que cumplir la ley dentro de la ley". Sobre la posibilidad de impugnar a la marca electoral de ETA, ANV, una vez que le permitió presentarse a las elecciones municipales, Zapatero dijo que lo importante es "la ley. Si se respeta, no se actuará. Si se incumple, se actuará con todas las consecuencias".
Tras romper el que firmó con el PP, Rodríguez Zapatero abrió la posibilidad de proponer un nuevo Pacto Antiterrorista: "Puede haber un pacto, reformar un pacto, hacer uno nuevo. Lo que tiene que haber es voluntad política", dijo, para inmediatamente acusar al Partido Popular de no tenerla.
"Permítame que recuerde que la voluntad política la tengo acreditada", dijo, al haber propuesto el Pacto Antiterrorista desde la oposición. "¿Sabe lo que es el Pacto Antiterrorista? Apoyar el Gobierno", le dijo a la periodista que le preguntó sobre el asunto. A lo que ha añadido: "Cuando hice la propuesta en su momento, fui… despreciado, vamos a decir". Considera que tiene la "credibilidad y la autoridad moral para pedírselo a los demás ahora".
Requiere el apoyo del PP "sin condiciones"
Acto seguido se acordó de quienes han estado apoyándole estos años: "Tengo un profundo agradecimiento a todos los grupos que han apoyado al Gobierno como, a mi juicio, tiene que hacerse en materia antiterrorista: sin condiciones". Pero, decía, "eso tiene que salir desde dentro". Y apuntaba que los españoles "no admiten una actitud partidista en materia antiterrorista". A pesar de esto dedicó buena parte de sus palabras a criticar al Partido Popular por no haberle apoyado en la negociación con ETA.
El "primer deber" de un presidente del Gobierno es, para Rodríguez Zapatero, "unir a los españoles", a lo que dijo que se ha dedicado "abiertamente y con toda honestidad". Además, apuntó que trabajará "para que también el PP esté en la unidad, en el consenso". Al PP "no le voy a pedir nada; ninguna rectificación, ¡Y mira que han dicho cosas!", exclamó. A ello ha sumado: "¿Qué hay que rectificar? Si han estado durante dos años diciendo que hemos estado entregando no se qué cosas".
Las elecciones, cuando corresponden
El presidente descartó un adelanto de las elecciones generales. "Serán cuando corresponden, cuando se cumplen los cuatro años, en marzo" del año próximo, dijo el jefe del Ejecutivo.

