Batya Gur, nació en Tel Aviv en 1947 y se doctoró en Literatura Hebrea por la Universidad de Jerusalén, donde fue profesora durante más de veinte años. Empezó a escribir en la década de los 80 y además de cuatro novelas policíacas, es autora de dos ensayos, uno de ellos sobre los nuevos asentamientos judíos en el sur de Israel y otro sobre Jerusalén. Precisamente, este conocimiento de los principales temas de la sociedad israelí convierte a sus novelas en verdaderos documentos históricos.
Nos encontramos ante la obra de una autora de éxito, traducida a varios idiomas, cuyas novelas han figurado siempre en la lista de las mejores novelas policíacas del New York Times Review. Esta novela, premiada en Francia, es la tercera de la saga del inspector israelí Michael Ohayon que traduce esta editorial. Las dos anteriores se titulaban Un asesinato literario y El asesinato del sábado por la mañana, novela que también recibió un premio en Alemania.
La trama de sus novelas trascienden la mera anécdota criminal o el puro juego deductivo, siempre repetitivo, y se ven enriquecidos por su competente erudición. La inteligencia y la habilidad con la que Gur plantea los conflictos a los que se tiene que enfrentar Ohayon, un detective moderno, con estudios universitarios, obedecen a las características personales de la autora, virtudes a las que hay que añadir un notable talento literario.
Asesinato en el kibbutz, a pesar de su evidente modernidad, se atiene a las normas clásicas de la literatura policíaca más ortodoxa, aquella que Orwell temía que desapareciera, absorbida por la literatura de criminales o “literatura negra”. Batya Gur, con una intriga ingeniosa, bien planteada y magníficamente resuelta nos hace pasar un rato muy divertido al tiempo que nos ilustra sobre las complejas características y tortuosas implicaciones del movimiento kibbutziano, en particular aquellas que afectan a la estructura familiar.
Batya Gur, Asesinato en el kibbtuz. Traducción del inglés de María Corniero, Ediciones Siruela, Madrid, 2000, 360 páginas, 3500 ptas.

Algo huele a podrido en el kibbutz
En Tecnociencia
Servicios
- Oro Libertad
- Curso
- Inversión
- Securitas
- Buena Vida