Menú

El contribuyente, en vilo

Hace ya dos años que los gastos de la Seguridad Social alemana superan a los ingresos. El déficit calculado sólo para el próximo año asciende a 500 millones de marcos (más de 40 mil millones de pesetas). La introducción del descuento familiar en las cotizaciones al seguro de cuidados permanentes y el déficit que generará acarrerará un desajuste económico de consecuencias aún imprevisibles.

La idea es que las familias coticen menos porque, al fin y al cabo, crían a los contribuyentes de mañana, mientras que los que no tienen hijos cuestan a la Seguridad Social potencialmente lo mismo pero no aportan refuerzos para el futuro. Suena muy solidario, sólo que nadie sabe exactamente cómo financiarla.

Una de las soluciones descartadas calculaba el descuento familiar en base al número de hijos. Según Der Spiegel Online, su inconveniente radica en que las empresas, que asumen la mitad de la contribución, también se beneficiarían del descuento y ello derivaría en la discriminación de los empleados sin hijos, puesto que aquellos con hijos resultarían fiscalmente más rentables.

Una idea más viable propone aumentar el importe exento de impuestos relativo al coste mínimo de la vida en 7.000 marcos (unas 577.500 pesetas) por cada hijo. Los empresarios seguirían tributando lo mismo, pero el asegurado se ahorraría unos 1.200 marcos anuales (unas 99.000 pesetas).

Finalmente otro modelo propone reducir en un 10% las cotizaciones por cada hijo. Una familia de ingresos medios con cuatro hijos ahorraría así unos 181 marcos mensuales (unas 14.900 pesetas). Para financiar el descuento familiar habría que crear un seguro de solidaridad familiar al que cotizarían sólo empresarios y contribuyentes sin hijos.

Todo parece reducirse a dos opciones: o bien se aumentan los impuestos, o bien las cotizaciones a la Seguridad Social. Ninguna de las dos convence, porque nadie quiere tributar más. Considerar fiscalmente a las familias como generadoras del contribuyente del futuro afecta a los cimientos mismos del sistema y derivará en cambios estructurales sin precedentes en la historia de la Seguridad Social alemana. A ver cómo se desarrolla la siguiente entrega. Los contribuyentes alemanes están en ascuas.

En Internacional

    Servicios

    • Oro Libertad
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida