Menú

¡Vaya espectáculo!

El espectáculo que han ofrecido el PP y el PSOE a la hora de pactar la renovación de los Órganos constitucionales, no se recuerda desde hace mucho tiempo. Después de semanas y de meses buscando un acuerdo, tirándose los trastos a la cabeza, flagelando nombres en público y provocando el enfrentamiento, ahora parece que todo lo contemplado es un espejismo. Hoy están de acuerdo, no hay inconvenientes, y el consenso es un valor –dicen– por encima de todo.

No es fácilmente explicable lo que ha pasado. No es fácilmente justificable el daño que el PP y el PSOE han producido a las Instituciones. No es fácilmente refutable el ridículo soberano que los dos grandes partidos han protagonizado públicamente.

Al final, las dos partes han cedido tanto que las listas que eran motivo de discusión, ya no lo son. Hace dos meses eran nombres y listas irrenunciables; ahora, por el bien del consenso, todo vale. Sinceramente, ya no hay explicación posible. Los portavoces del PP y del PSOE se atreven, incluso, a predicar a los cuatro vientos que ha sido un gran día para la democracia española, que Gobierno y oposición han demostrado grandeza de miras, y que han estado a la altura de las circunstancias. ¿De qué circunstancias?

La actitud que han mantenido PP y PSOE durante estos últimos meses no ofrece justificación alguna. No hay explicación creíble que nos puedan dar a los ciudadanos. Antes decían que los ex ministros no podían estar presentes en los órganos constitucionales, pero al final, han encontrado acomodo sin ningún problema. El otro gran motivo de encontronazo entre populares y socialistas, Margarita Uría, ha desaparecido. El PSOE ha cedido; quizá, a cambio, tienen la promesa de los populares de que ningún nombre propuesto por ellos se quedará descolgado del “silloncete” correspondiente.

Espectáculo lamentable, credibilidad por los suelos. Los políticos han vuelto a dar una lección de cómo no se deben hacer las cosas. Por lo menos, que ahora no intenten justificarlo.

En Portada

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida
    • Reloj Durcal