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Poco corral para tanto lucimiento

La campaña electoral para el Partido Popular en Madrid no ha comenzado, desde luego, de la mejor manera de las posibles. Después de la resaca de tanta presentación, irrupción política, listas y rumores ha llegado la dura realidad cotidiana. Y aunque algunos se empeñen en pensar que de la noche a la mañana han adquirido una gran dimensión nacional en todo lo que hacen y en todo lo que dicen, la verdad es que su trabajo político es de carácter exclusivamente municipal. Aunque esos objetivos no cuadren siempre con las "amplias" ambiciones personales.

Ciertamente, Alberto Ruiz Gallardón y Ana Botella son dos personajes que, por motivos bien diferentes, reclaman un gran protagonismo mediático. Ese reclamo, aunque algunos piensan lo contrario, va a ir a más con el paso de los meses. Es inevitable que su presencia pública produzca la atención de los medios de comunicación. El problema surge y los mecanismos chirrían cuando los gestos y las declaraciones nos enseñan que el Ayuntamiento de Madrid se puede "utilizar" para proyectar una imagen nacional. Es cierto que Madrid es la capital de España, y que por lo tanto el poder municipal tiene una gran relevancia. Pero no hay que engañarse, "utilizar" la pasarela madrileña como una rampa de lanzamiento al estrellato nacional puede ser un gravísimo error de estrategia. El trabajo municipal es duro y complicado, pero especialmente es una labor política que en muchas ocasiones, para que sea eficaz, debe de pasar inadvertida. No es una cuestión de ganar puntos ante la ciudadanía, se trata de trabajar para el ciudadano. Y por el momento, el tándem Gallardón-Botella no aparece especialmente coordinado en sus intervenciones públicas. No tanto por que envíen mensajes diferentes, que también, sino porque parece que cada uno va por su lado, a los suyo y con sus propios objetivos. Con el agravante de que esto no ha hecho más que empezar.

El Ayuntamiento de Madrid es el más importante de España, pero por lo que estamos viendo, se podría convertir en un corral de pequeñas dimensiones para tanto gallo de lucimiento. La pareja electoral Gallardón-Botella será o no será eficaz: las urnas lo dirán; pero desde luego lo que es seguro es que será muy perjudicial para los populares presentar una candidatura para el Ayuntamiento de Madrid con mucho nombre propio y poco equipo, con mucho protagonismo y poca eficacia, con muchos deseos de una fructífera imagen nacional y poca atención al trabajo municipal.

El tiempo dirá si Alberto Ruiz Gallardón y Ana Botella son una pareja políticamente "resultona", pero por el momento sería mejor recoger velas, desaparecer de las primeras páginas y trabajar en Madrid. Y eso es francamente sacrificado. De lo contrario, terminará todo como el rosario de la aurora. Y en esto de la política es tan importante encontrar el sitio como hacerlo bien.

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