Aquí está el Gobierno del "tiempo real". Los mismos que cuando estaban en la oposición exigieron al Gobierno del Partido Popular toda la información posible sobre los atentados terroristas más importantes de la historia de España, ahora son incapaces de explicar lo que ocurrió en Afganistán con el helicóptero que se estrelló el pasado mes de agosto y en el que murieron 17 soldados españoles.
Un mes después, el ministro de Defensa sigue apuntando hipótesis y posibilidades, aunque en esta ocasión dice con claridad que fue un accidente sin ataques externos. Bien, ¿qué razones hay para creer obligatoriamente a Bono? ¿Qué razones de objetividad e independencia sostienen este nuevo informe del ministro de Defensa? ¿Qué motivos de peso existen para pensar que Bono no está mintiendo?.
La verdad es que tendrán que reconocer en Moncloa que su capacidad de reacción está bajo mínimos, aunque sus mecanismos de intoxicación funcionan mejor que nunca. Un mes después de la muerte de 17 soldados españoles seguimos sin saber qué pasó. Y dicen que hay que esperar, al menos, tres semanas más para tener una idea aproximada.
Pero lo más grave es que el Gobierno ha secuestrado toda la información a la opinión pública. ¿Por qué el ministro de Defensa ha prohibido a todas las unidades del Ejército relacionadas con Afganistán que se emita ninguna información sobre el siniestro? ¿Qué hay detrás de la historia para que el propio Bono haya negado la posibilidad de que los testigos del segundo helicóptero faciliten su visión de lo ocurrido? ¿Cuál es el interés del ministro de Defensa para impedir, por todos los medios, que los familiares de los militares heridos en el segundo helicóptero puedan explicar las versiones de los testigos?
El ministro de Defensa está callando la boca de los que podían contar los detalles de lo ocurrido. Los testigos de la desgracia del helicóptero son los únicos que nos pueden sacar de la duda. Queremos saber la verdad. Por el honor de los soldados, por el consuelo de sus familias, por la verdad de lo ocurrido. El ministro de Defensa no puede seguir vendiendo una historia que no está apoyada con lo fundamental en un informe de estas características: la versión de los que vieron todo lo que pasaba desde el segundo helicóptero.
