MI FORMA DE VER LAS COSAS (parte 1)
En su momento y su circunstancia, hice un análisis personal para conocer ¿cuál es el camino verdadero?, entonces valoré todas las formas de religión y repasé al fin, aquellas que me parecieron más congruentes, al final quedaron dos, que en realidad parecía ser una, pero en realidad eran dos formas de mirar un mismo fin, pero con diferentes caminos, que en realidad llevaban a desemejantes consecuencias.
Entonces analicé, los comportamientos de los países, tanto a través de la historia general como de la particular de ese país, y también de las demás Naciones que mantenían, en líneas generales, una u otra postura. Tras ese análisis o estudio de investigación con el correspondiente razonamiento, apoyado por los datos obtenidos, observé que las naciones protestantes (los de la reforma) estaban más avanzadas técnica y socialmente, que las católicas (los de la Contrarreforma), con lo cual, deduje que no podía ser una maldición el estar más avanzado y que sus gentes vivan mejor, si no, al contrario, podría entenderse, y así lo entendí, que era una beneficio o una protección de Dios.
La exploración y el cotejo pormenorizado, a mi nivel, naturalmente, también implicó, como he dicho al principio, la lectura de los libros sagrados de cada grupo religioso.
La primera Biblia que leí, en cuanto a las denominadas griegas-cristianas o Nuevo Testamento fue, la católica (Torres Amat). No me enteraba de nada, pues el texto estaba lleno de letras cursivas, es decir que el traductor de esa Biblia, lo que pretendía era exponer su pensamiento y no, decir lo que realmente había sucedido o transcribir lo sucedido y lo descrito por los Evangelistas. Después de haberla leído tres o cuatro veces y no llegando a comprender casi nada, entonces tuve la idea, feliz idea, de tachar, mediante un rotulador negro, todas las palabras “en cursiva”, sin dejar una, y después de esto, volver a leer la Biblia sin ellas, entonces mi sorpresa fue mayúscula, porque ya entendía todo, y era más sencillo, que lo que pretendía el traductor.
¿España más rica que Noruega? ¿Pero de dónde has salido tú, Orinoco?
Mira, respecto al catolicismo de Austria et al, que tanto repetís a la desesperada, te diré que hace poco pasé la Semana Santa en Viena.
Allí no hay rastro de procesiones, ni siquiera se oyen campanas, ni hay oficios (o como se llamen).
Es más, ¡ni siquiera es fiesta en Semana Santa! Los escolares tienen vacaciones, pero se trabaja, abren las tiendas, llegan los repartidores, etc etc.
Y es que, al igual que en los otros países mencionados, en Austria el catolicismo es mucho menos intenso, mucho menos cerril, mucho menos católico que en España. Es decir, mucho menos pernicioso. Lo mismo puede decirse de Baviera, Holanda, etc.
Y no te enfurezcas tanto, hombre, que te vas a poner malo.
Según mi opinión, modesta como siempre, César Vidl nos acaba de demostrar hasta que punto es incierta esa tesis según la cual todos los males de España se deben a su catolicismo (Por cierto: Me extraña que este plomizo documental se llame "las razones de una diferencia" y luego nos ponga siempre al nivel de Italia, Portugal e incluso Grecia, que ni siquiera es católica).
Porque el nepotismo fue prohibido por la Iglesia Católica Romana en 1692, y sin embargo, aún hoy Chaves ha enchufado varios familiares suyos en la Junta. ¿Cómo podemos defender entonces que En el Siglo XXI hay nepotismo en España por influencia de la Iglesia si sta dejó de practicarlo en el Siglo XVII? Y sobre todo, ¿Cómo podría la Iglesia Católica ser modelo de nada para la izquierda más anticristiana de Europa, que es la española?
Tengo que admitir, y no se me caen los anillos por ello, que por pimera vez desde que leo esta plomiza serie de artículos (Lo siento, D. César, pero cada vez tengo que hacer un mayor esfuerzo por aburrimiento) estoy muy de acuerdo en que en España es por desgracia muy común esta práctica, pero no creo que tenga nada que ver con el catolicismo español o con la contrarreforma. Sin ir más lejos, nepotismo lo hay en todas partes: en países católicos y protestantes. E incluso países ortodoxos. Por no halar de dinastías musulmanas como las de Mubarak o Al Assad o incluso ateas como la de Corea del Norte. Prueba de ello es este enlace con algunos ejemplos:
http://en.wikipedia.org/wiki/Nepotism
LuisMen
Por cierto, que ni usted ni el autor al que hace referencia parecen tener mucha idea de lo que significa el Sacramento de la Confesión. Ese sacramento implica arrepentimiento, expiación de culpa mediante la penitencia y propósito de la Enmienda. Si estas premisas no se cumplen, los pecados no se perdonan.
De todas formas, creo recordar que no es el catolicismo el que dice que no importan las obras, sino tan sólo la Fe, y que independientemente de nuestros actos, si de estos son buenos o malos, estamos nuestra salvación o condena está ya escrita. Eso creo que fue un tal Lutero el que lo dijo. Eso no anima precisamente a ser mejor cristiano ni a obrar correctamente, creo yo.
Tiene usted razón, don César. El nepotismo es una sucia enfermedad propia de los viles países católicos. En cambio, en los ultraprotestantes Estados Unidos, la ciudad que refulge en lo alto de la colina, eso no sucede. Nunca ha habido parientes que hayan colocado a otros parientes. Y mucho menos en la presidencia:
No es cierto que el presidente John Quincy Adams fuera hijo del ex presidente John Adams.
No es cierto que el presidente Franklin Delano Roosevelt fuera sobrino (nepotes) del ex presidente Theodore Roosevelt.
No es cierto que el presidente George W. Bush ni el gobernador de Florida Jeb Bush fueran hijos del ex presidente George H. Bush.
No es cierto que el vicepresidente Al Gore fuera hijo del ex senador Gore.
No es cierto que más de un 10% de los senadores y representantes hayan "heredado" el escaño de sus padres o cónyuges después de unas primarias "arregladas".
Esas cosas sólo pasan en los miserables países católicos.
No es cierto que el presidente John Quincy Adams fuera hijo del ex presidente John Adams.
LuisMen
Lee la siguiente cita: Mateo 16, 13-19.
Y sabe que San Pedro fue la primera Piedra, los que vinieron después fueron las siguientes.
Respecto a tu afirmación de que han traído "el Gobierno del pueblo" los países protestantes, te diré:
En Alemania, no ha habido gobierno del pueblo hasta 1945, en la parte Federal, y hasta 1990 en toda ella.
En los EEUU, hasta los setenta, en la que se permitió votar la gente de color y otras minorías.
En Inglaterra, ni siquiera hoy, pues los católicos no tienen los mismos derechos de sufragio que los demás. (Te recuerdo que sigue vigente el Acta de Exclusión de 1701).
Y sigues olvidando a la católica Francia, cuya revolución fue la que aplastó el Antigüo Régimen y trajo el liberalismo a Europa.
Y por cierto, mira este enlace sobre la Escuela de Salamanca para que aprendas un poco de los orígenes del Derecho Internacional:
http://es.wikipedia.org/wiki/Escuela_de_Salamanca
Respecto al celibato su afirmación es realmente insostenible: "nadie puede ponerse a aconsejar sobre matrimonio y familia si no conoce esa situación de primera mano". Vaya, resulta que ninguno vamos a poder pertenecer a Cáritas, ayudar a pobres, drogadictos, maltratadas, mujeres que han abortado, etc, porque no conocemos sus situaciones de primera mano. Me recuerda a los nacionalistas vascos que pretenden quitar voz a las víctimas por todo o contrario, por sufrir la "situación" de primera mano. Lamentable.
Su lectura de las cartas de Pablo son precisamente eso, interpretaciones paticulares propias, algo característico del protestantismo. Lo normal era que los primeros presbíteros fueran casados, pero porque ya lo estaban antes de ser sacerdotes.
Y dado que Ústed, respecto al celibato, presume de "abrazar la enseñanza de Pablo de Tarso y no la de otros de menor mérito que él" , le recuerdo las palabras de San Pablo en 1Co,7: "¿Estás ligado a mujer? No procures soltarte. ¿Estás libre de mujer? No procures casarte." "El que no está casado se preocupa de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor. En cambio, el casado se preocupa de las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer."
Para no extenderme sobre el tema en cuestión, hay muchos enlaces, por ejemplo: http://www.mercaba.org/ARTICULOS/C/celibato.htm
Hablando de nepotismo, y del absoluto cinismo que tienen las gentes del PSOE, conviene leer los tres editoriales que Antonio Miguel Carmona publicó en su Diario Progresista la semana pasada. Ese hombre tiene una caradura de mucho cuidado. Por cierto que en uno de esos artículos, ahora corregido, Carmona demostró su falta de preparación identificando a Nerón como el emperador que nombró cónsul a su caballo. ¡Me imagino la perplejidad de César Vidal!
Luismen
¿Sabía usted que en Holanda la mitad de sus habitantes son católicos?
¿Que en Alemania, no sólo la mitad de sus habitantes son católicos, sino que además su zona más rica y próspera, llamada Baviera, es de mayoría católica?
¿Que Austria, uno de los países más ricos de Europa, es de mayoría católica?
¿Que en Luxemburgo, el país más próspero del mundo en PIB per cápita, el 95% de sus habitantes son católicos?
¿Que en los USA, hay un 30% de católicos, y subiendo?
¿Qu en l Reino Unido sólo los presbiterianos escoceses on propiamente protestantes, ya que los anglicanos no se definen ni como católicos ni como protestanes, y además el número de católicos va aumentando día a día?
¿Que España, con la peor crisis de su historia, s el 12º país del mundo en riqueza y prosperidad, mayor que la de todos los países nórdicos?
¿Que Italia es el sexto?
¿Que Francia es la cuarta economía del mundo, por delante del reformado (que no propiamente protestante) Reino Unido, que es la quinta?
¿Porqué insiste en mentir con esa barata propaganda de que los países protestantes están mejor en todos los órdenes que los católicos? (A menos que le parezca que Suecia y Dinamarca están mejor que, por ejemplo Francia, en todos los órdenes) ¿No le ha dicho César Vidal que mentir es pecado, y grave?
MI FORMA DE VER LAS COSAS (PARTE 2)
Después de esto, empecé a leer diversas traducciones de la rama protestante (incluyéndolas todas, Testigos de Jehová, Adventistas del séptimo día, Los Niños de Dios, Los Pentecostales, etc. etc.), y observé con curiosidad, que era similar, casi pareja, a la católica a la que había suprimido “las letras cursivas”, porque con estas era, por lo menos para mí, francamente incomprensible, dado que el razonamiento era estúpido. También me di cuenta, que algunas de ellas, se pasaban de listos, es decir, lo que pretendían era fundar un gremio de nepotismo o ya lo habían hecho o estaban en ello.
Mi forma de elegir un camino o sendero por el que alumbrarme, también consistió en charlar sobre el tema con clérigos católicos de diferente rango y diferentes órdenes, ninguno supo exponerme con claridad suficiente, su idea de cristianismo real, dado que les planteé, entre otras cosas lo de las imágenes en sus iglesias, las diferentes vírgenes que son la misma, los diferentes cristos que son el mismo. Para mi, no eran lógicas esas menciones, aunque sean “una mentirijilla” o “una mentira piadosa” o una forma de exponer una determinada cualidad, que no aparece descrita en la Biblia, pues Jesús el Mesías, siempre es la misma persona, y mi tesis se basaba en que al hacerlo (diferentes cristos y diferentes vírgenes) se corría el riesgo de admitir lo inadmisible, pues yo, humildemente pero sin concesiones, lo que buscaba es la verdad, porque ambas soluciones son un engaño y Dios, no ama las mentiras, ya que dice en uno de su mandamientos, de los diez primordiales, que dio a Moisés: No levantarás falsos testimonios, ni mentirás (Éxodo 20:16 ).
Por otra parte y en el mismo sentido, lo de la Virgen María, no era conforme a lo que se decía en la Biblia, pues en ella, se la describía como a una mujer muy afortunada y muy humilde que acogió con alegría su designación como madre de Jesús Nazareno nacido en Belén. Pero nada más, aunque eso de ser escogida por los designios del Dios de sus padres, ya era muchísimo.
Con lo cual, he llegado a concretar cual es el camino y cual no es, y desde luego el católico, a mi juicio no lo es, pues es una alejamiento de la verdad, que tiene unas pátinas, pero sólo unas pátinas, sean muchas o muchísimas, pero a mi juicio, no es el camino, si no la confusión.