Colabora
EDITORIAL

El silencio del luto y la "omertà" de la incompetencia

Pretenden transformar el lógico silencio por el luto y la lógica atención y solidaridad que merecen las victimas en una especie de "omertà"

Mientras el número de personas fallecidas en el descarrilamiento ferroviario en Adamuz se elevan a 42 y 37 personas continúan hospitalizadas, 9 de ellas en la UCI, la izquierda, en general, y el gobierno, muy en particular, pretenden transformar el lógico silencio por el luto y la lógica atención y solidaridad que merecen las victimas en una especie de "omertà" sobre todo lo que tenga que ver con la investigación y exigencia de responsabilidades. Sin embargo, si ya de por si preguntar no es ofender, más aun cabe reclamar información a los responsables políticos cuando se sabe que Adif notíficó ocho incidencias técnicas en el tramo de Adamuz durante los meses previos al choque mortal de trenes; cuando senadores del PP alertaron este verano al gobierno sobre estas incidencias sin tener más contestación por parte del altivo a la par que incompetente ministro de transportes, Oscar Puente, que los problemas ya se habían solucionado, que el mantenimiento era el adecuado y que siempre se garantizó la seguridad.

Es más. Tanto expertos en Ingeniería civil, como el propio Sindicato Ferroviario, han denunciado malas labores de mantenimiento en el tramo donde se ha producido el siniestro a la vez que han señalado las fuertes vibraciones y traqueteos que personal de conducción, intervención y servicios a bordo vienen denunciando desde hace meses.

Lo que sabemos es que la inversión ferroviaria del Gobierno de Sánchez -medida en relación al tamaño de las vías y utilización- se ha reducido un 42,5% así como que el Tribunal de Cuentas alertó hace un mes de fallos en el control de los contratos de Adif. A este respecto cabe señalar que Azvi, una de las empresas relacionadas con la trama Koldo que salpica al PSOE, participó en la obra del tramo del accidente de Adamuz. En este sentido, esta empresa sevillana tuvo contratado a Koldo García, mano derecha del ex ministro José Luis Ábalos, ambos en prisión preventiva.

Por otra parte, y por mucho que el ministro de transportes descarte el mal estado de las vías como causa del accidente, ¿a qué se debe que los dos trenes siniestrados tuvieran que circular a una velocidad muy inferior a la permitida para esa clase de trenes? Este hecho descarta el exceso de velocidad como causa del accidente, pero deja también en evidencia el mal estado de unas vías por las que trenes de "alta velocidad" tienen que ir a una velocidad mucho más reducida que en el resto de tramos.

Todavía es pronto para saber cual ha sido la causa exacta del accidente, pero nunca lo es para que la clase política pida y dé explicaciones sin la excusa de que no se debe "politizar" el siniestro, mantra que utiliza el gobierno y sus aliados para silenciar la oposición al tiempo que la ministra de Hacienda María Jesús Montero visita la zona afectada en condición de candidata electoral del PSOE a la presidencia de Andalucía.

Lo que es evidente es que, muy al contrario de lo que decía hasta hace nada el ministro Oscar Puente, el ferrocarril en España vive el peor momento de su historia. Y eso tiene y debe tener responsabilidades políticas.

Temas

Ver los comentarios Ocultar los comentarios

Portada

Suscríbete a nuestro boletín diario