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Pablo Planas

El etarra "Txeroki" ha sido liberado

La noticia de la suelta de "Txeroki" no parece haber causado gran impresión ni en el partido de Miguel Ángel Blanco ni en el de José Antonio Ortega Lara.

Txeroki sale | Europa Press

El etarra "Txeroki", de nombre Mikel Garikoitz Azpiazu, disfruta de las excelencias del sistema penitenciario vasco y en virtud de tales este lunes abandonó la prisión de Martutene en su primer día de permiso. Este sujeto es un asesino de la peor especie a quien la naturaleza distinguió con una jeta siniestra, un jefe de la banda terrorista ETA especialmente sanguinario, lo cual es de un enorme mérito criminal cuando te has codeado con bestias como Ternera, Txapote, De Juana Chaos, Parot o Dienteputo, entre muchos otros.

La suelta de este etarra, a quien ha liberado la administración vasca, que controla las cárceles en la región gracias a una transferencia del Gobierno de Sánchez en pago de una investidura, es el tipo de noticia de la que se habla poco pese a su gravedad. "Txeroki" cumplía condena en Francia, de donde fue extraditado para ingresar en la cárcel guipuzcoana de Martutene cuando ésta ya dependía del gobierno vasco. En teoría tiene que regresar cada noche a dormir en la sombra y los fines de semana permanecer en la cárcel. Pero nadie pone en duda que su situación actual será efímera, que en dos días semejante salvaje habrá sido "reinsertado" en la sociedad y que no tendrá que pasar por prisión ni para firmar. No se descarta que le pongan su nombre y apodo a algún frontón, tapia o paredón. Nada más apropiado para un asesino de su especie.

La amnistía silenciosa: el pacto oculto de Sánchez con Bildu entra en su última fase

Entre las elecciones de Aragón y las negociaciones de Extremadura tiende a pasar desapercibido que entre Sánchez y Pradales, el "lehendakari" del PNV, han soltado a "Txeroki", paso previo para que le entreviste Jordi Évole y que en Cataluña se le considere otro "hombre de paz", igual que a Otegi. El caso es que "Txeroki" ha salido a la calle porque en teoría tiene un trabajo o asiste a unas clases de las que no se ha informado por motivos de "seguridad" y "privacidad". ¿Cómo? Tal cual. Que no se entere la gente para qué estudia o de qué trabaja el asesino porque tal vez sea para ejercer de lo suyo.

La noticia de la suelta de "Txeroki" no parece haber causado gran impresión ni en el partido de Miguel Ángel Blanco ni en el de José Antonio Ortega Lara. Es evidente que Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal han hablado no una sino muchas veces sobre este terrorista, pero en los titulares de estas horas mandan las elecciones aragonesas, la amarga victoria del PP y el espectacular avance de Vox, inútil por sí solo.

Es culpa de los medios, pero también de los 'feijotarras' y 'abaskaldunes' que a estas horas deberían estar forjando una inquebrantable alianza para liberar a España de concesiones como la suelta de etarras y la amnistía a los golpistas en vez de conspirar entre facciones institucionales y antisistema de las derechas por la gobernabilidad en las regiones donde no manda el PSOE. Todas menos Asturias y Castilla y La Mancha, donde gobierna el socialismo que se dice español, y Navarra, infestada por los socialistas vasquistas y cerdanistas. Cualquier otra cosa es una estupidez. También una traición, pero eso no les impresiona tanto como que les llamen idiotas.

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