
El rey Juan Carlos debe ser el único anciano español que no cobra pensión de ningún tipo. A las autoridades franquistas se les pasó afiliarle al Retiro Obrero y tampoco abonaron las cotizaciones del Seguro de Vejez e Invalidez (SOVI). Con la democracia, los de su Casa olvidaron darle de alta en la Seguridad Social. En consecuencia no tiene derecho a pensión contributiva y tampoco cobra la asistencial. Para más inri, hace seis años -el 15 de marzo de 2020- su hijo le retiró la paga. "Ante las informaciones referidas a S.M. el Rey Don Juan Carlos, aparecidas hasta la fecha en distintos medios de comunicación, la Casa de S.M. el Rey quiere hacer constar…". "Distintos medios de comunicación". Un argumento de peso para que un jefe de Estado repudie a su padre. Así que ni un duro.
Cuando el rey Felipe VI quiere que se conozca su opinión sobre algún asunto, sin que le comprometa, le dice a una "fuente" que largue. Son los cortesanos que pululan por la Zarzuela. La semana pasada, el señor Feijóo dijo que dejaran de hacerle la cusqui a don Juan Carlos y una de esas "fuentes zarzueleras" advirtió que si regresa debe trasladar su residencia fiscal a España. ¿Y por qué? Hacienda obliga a tributar a los que residan más de 183 días en territorio nacional. Si el rey emérito se gana sus cuartos en Abu Dabi y allí le quieren, le cuidan y le tratan a cuerpo de rey, ¿qué zarzuelero le va a impedir que pase 182 días en su patria? Acusan al emérito de querer vivir en la Zarzuela, cuando él ya comunicó -en marzo de 2022- que "si en el futuro volviera a residir en España, es mi propósito organizar mi vida personal y mi lugar de residencia en ámbitos de carácter privado para continuar disfrutando de la mayor privacidad posible." Unos cortesanos liantes y unos medios de comunicación plagados de indocumentados.
Hace unos años, la Zarzuela y el Gobierno (¿O fue el gobierno de socialistas y comunistas y el rey se riló?) le amenazaron con quitarle el título de emérito si se le ocurría venir a pasar las Navidades a España. Don Juan Carlos se instaló en Abu Dabi en agosto de 2020 y había regularizado ya sus deudas con Hacienda. Por cierto… los viajes privados de la esposa del presidente que se han declarado materia clasificada ¿cuentan para Hacienda como salario en especie? Porque don Juan Carlos tuvo que pagar 4 millones de euros por viajes privados que se consideraron donaciones desde 2009 y 2018. Volviendo al asunto… para disuadirle del volver a España se le hace llegar un mensaje vía pregunta parlamentaria. El 8 de noviembre de 2020, el senador Carlos Mulet, del Grupo Izquierda Confederal, registra una pregunta: "¿Piensa revocar el Gobierno este título honorifico y vitalicio?" (concedido seis años antes -en 2014- cuando abdicó). El Ejecutivo responde a los pocos días. Traducida, la repuesta viene a decir: "bueno, eso depende de cómo se porte". Por si el aludido no se había dado por enterado, el 11 de diciembre RTVE informa de que "Zarzuela y Moncloa estarían valorando opciones para minimizar el impacto de su posible vuelta, entre ellas la retirada del título de rey, como forma de reducir la presión sobre el actual jefe del Estado y la institución de la Corona". La noticia es tan inmediatamente negada, que se desmiente en el mismo párrafo. Pero la advertencia queda dicha y don Juan Carlos cancela el viaje. Por cierto, ¿quién presionaba a la Corona? El presidente era Pedro Sánchez y el vicepresidente, Pablo Iglesias.
Resumiendo: el hijo deja sin sustento al padre (marzo de 2020). Sus hombres de confianza (Jaime Alfonsín, jefe de la Casa Real, y Domingo Martínez Palomo, secretario General de la Zarzuela) acuerdan con el Gobierno de socialistas y comunistas no una salida para capear el temporal, sino su exilio (agosto 2020). Si vuelve, amenazan con degradarle a la condición de bufón real (diciembre 2020). Hoy, no les parecen suficiente castigo seis años de exilio y le advierten que, si quiere vivir en España, tiene que pagar impuestos. Pero que seguirá sin asignación de la Casa Real ¿Qué ingresos tendrá?
Los medios de izquierda lo siguen tratando como un apestado. ¿Qué es lo que no le perdonan? ¿Haber traído la democracia? Parece que la Zarzuela lo que quiere es preservar la monarquía que, por lo que se ve, es una institución tan frágil y temerosa que sus cimientos se resquebrajarían si un anciano rey viene a su patria y vive sus últimos años con dignidad y aprecio. ¿Han valorado los gurús zarzueleros lo que pensará el pueblo español de don Felipe si se le muere el padre en tierra extraña?
"Juro que ni abdicaré ni abandonaré España", le dice Juan Carlos al golpista Milans del Bosch, capitán general de Valencia, según consta en los documentos desclasificados del 23F. No olvide, señor, que hoy está usted en la Zarzuela gracias a estas palabras y que para la izquierda y los separatistas, sigue siendo el hijo del rey que puso Franco. Más vale ponerse una vez colorao que ciento amarillo.
