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Paz, amor y fantasía

Los ayatolas son malos, sí, pero la guerra es peor; están contra Hitler, pero no están a favor de desembarcar en Normandía si no lo autoriza la ONU.

Los ayatolas son malos, sí, pero la guerra es peor; están contra Hitler, pero no están a favor de desembarcar en Normandía si no lo autoriza la ONU.
Pedro Sanchez en un acto en el Museo del Prado. | Cordon Press/Oscar Gonzalez/Sipa USA

A favor del bien y en contra del mal, la guerra es mala y la paz es buena, hay que resolver los problemas sin bombas… la profundidad intelectual del discursito de Pedro Sánchez en la mañana de este miércoles ha sido la de un charco en un patio de colegio, algo que podría avergonzar a la mismísima Greta Thunberg, y eso que el presidente ha constatado que las guerras no sirven para lograr "un medioambiente más saludable", mira tú, qué sorpresa

Sánchez y sus asesores monclovitas saben que tiene que ir a por un público que no quiere muchas complicaciones ni necesita de demasiadas complejidades, les basta con estar en el lado correcto de la historia que es, por supuesto, el de la paaaaazzz. No hacen falta análisis geopolíticos; no es necesario recordar quiénes son los ayatolas y qué le hacen a las mujeres y los homosexuales. Mejor pasar de puntillas por el hecho incontestable de que un país en el que en unos días han matado a decenas de miles de personas por pedir libertad no es precisamente un remanso de paz. No, quita, alejemos la funesta manía de pensar.

Porque los ayatolas son malos, sí, pero la guerra es peor; están contra Hitler, pero no están a favor de desembarcar en Normandía si no lo autoriza la ONU, que si no mira cómo se queda el pobre derecho internacional, ¡y qué íbamos a hacer sin derecho internacional! Pensemos en los pobres iraníes: además de ser torturados y asesinados por miles ahora se han quedado sin derecho internacional, tristísimo.

¿Y qué es lo que propone Sánchez para arreglar el mundo? ¿Acaso va a declararle la guerra a Trump? ¿Quizá al menos le rete a un duelo en Ok Corral? ¿Asumirá el más mínimo coste político, no sé, saliendo de la OTAN como pide Podemos o, mejor aún, de esa Unión Europea llena de países que apoyan la guerra y hasta se hacen armas nucleares? No, ninguna de esas cosas, lo único que hará será tener un lema: "No a la guerra", todos a la calle, vamos contra el Gobierno… upppsss, espera, tampoco es eso.

Ese puede ser uno de los problemas del PSOE para su nueva-vieja estrategia de agitación pacifista: movilizar a la gente para ir contra una oposición que no pinta nada en la guerra es más difícil que contra el gobierno de un señor antipático y con bigote. Se me ocurren otros: por ejemplo, que al ritmo al que van las noticias en unas semanas la guerra habrá pasado a un segundo o tercer plano y la actualidad volverá a estar dominada por algún caso de corrupción, por alguna entrada en prisión – Zapatero, calienta que sales – o por un nuevo escándalo de rojos violadores.

Yo, sinceramente, me esperaba que el presidente nos dijese algo un poco más serio, tampoco un tratado, claro, pero algo que tuviese un mínimo de enjundia. Qué va, se ha limitado a poner caritas y ofrecernos paz, amor y fantasía, casi como en las películas. Lástima que la vida no sea una comedia... y las relaciones internacionales aún menos.

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