Dice Bieito Rubido, el director de El Debate, que le ha sorprendido el alto nivel cultural del jefe de Estado y de Gobierno de Argentina: "Me pareció interesante el perfil del personaje. Hay algo que me llamó poderosamente la atención, para bien, que es su nivel cultural, su formación". Enhorabuena, amigo, nunca es tarde, como dice el refranero, si la dicha llega. Enhorabuena también, caro amigo, por haber conseguido una entrevista con Javier Gerardo Milei para un medio de comunicación español, creado por don Ángel Herrera Oria, un personaje tan grandioso como traicionado por sus herederos, que hoy, por fortuna, ya no es sólo un adorno, sino espuela intelectual para presentar, o mejor dicho, hacer visible un conjunto de instituciones educativas y culturales capaces de regenerar el tejido venenoso de una "sociedad", sin duda alguna, cada vez más totalitaria, o sea, antinacional. Ojalá que El Debate consiga que la Asociación Católica de Propagandistas vuelva a llamarse ACNP (Asociación Católica Nacional de Propagandistas). Y enhorabuena, naturalmente, por sacarle a Milei su "desprecio" público a una dirigente del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, y el consejo que les da a Santiago Abascal e Isabel Díaz Ayuso: lo decisivo es sacar a Pedro Sánchez de La Moncloa.
Les exhorto, queridos amigos, a la lectura de esta magnífica entrevista de Rubido a Milei. Yo no sólo la he leído de pe a pa sino que me la he metido en vena. Y, después de contrastar las opiniones vertidas aquí por Milei con lo que yo he escrito sobre su figura intelectual y humana, tengo que confirmarme en el asunto esencial de mi libro ¿Qué trae Javier Milei? (Ediciones Clásicas, 2023): verdad, veracidad y verosimilitud. Milei es un grandioso tribuno con ideas claras y principios morales. Alguien de ese corte en la presidencia de un gran país, como es Argentina, es para celebrarlo. La obra de Milei, sí, transmite verdad y entusiasmo. La verdad es un valor esencial en un mercado político repleto de mentiras. El entusiasmo es fruto del coraje para defender su verdad. Milei trae al mundo de la política y la cultura, repito, "verdad, veracidad y verosimilitud". Es un extraordinario tribuno. Tiene grandes dotes políticas canalizadas por una inmejorable capacidad de explicación. Enseña al que no sabe. Es un bienaventurado que nos educa en asuntos económicos con la precisión propia de un poeta. En el ámbito de la economía hace fácil y asequible lo difícil y raro; todo lo que otros convierten en abstracciones vacuas, él lo llena de vida. Ilustra los problemas de la economía con perfección matemática. Milei entusiasma por su rigor conceptual y coherencia política.
Por todo eso, precisamente, Milei enseña en esta entrevista quiénes son, hoy, los grandes modelos políticos y morales de Occidente:
"–Le voy a decir algo, Donald Trump es el mejor presidente de la historia de los Estados Unidos. Tengo una admiración enorme por él, además de afecto personal. Usted tomó conciencia de que se encargó de cerrar ocho conflictos bélicos. Con todo lo que implica en términos de salvar vidas humanas y mejorar el bienestar del mundo. Debería ganar varias veces el Premio Nobel de la Paz por muchas razones, pero especialmente por, entre otras cosas, la pelea, que está dando junto a Israel, contra el estado terrorista de Irán. O por lo que ha hecho en Venezuela.
El mundo debería estar agradecido infinitamente por la contribución que está haciendo Trump, junto con Marco Rubio, por salvar Occidente. Y qué decir de la tarea enorme de mi queridísimo amigo Bibi Netanyahu, que debe ser una de las personas más inteligentes que conocí en mi vida. Además, encima tengo un gran afecto por ambos.
–No conozco a Trump y a Netanyahu como los conoce usted.
–Le puedo asegurar que yo me siento profundamente agradecido a la vida por conocer a esos dos gigantes. También he tenido el privilegio de conocer a otro gigante como es Viktor Orbán. Y obviamente no le voy a negar que además soy un profundo amigo de Giorgia Meloni, a la que también tengo una gran admiración."

