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Amando de Miguel

Una manifestación histórica

. Lo extraño de la manifestación motorizada de las derechas fue que no ondeaban banderas españolas, sino globos de color naranja y banderas amarillas.

Amando de Miguel
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. Lo extraño de la manifestación motorizada de las derechas fue que no ondeaban banderas españolas, sino globos de color naranja y banderas amarillas.
Imagen de la manifestación convocada por la plataforma Más Plurales, la semana pasada frente al Congreso de los Diputados. | EFE

No se puede dejar pasar un acontecimiento, moderadamente, histórico, si se me permite el abuso del adjetivo. Me refiero a la manifestación de las derechas el pasado 22 de noviembre, aunque el protagonismo se lo merece el PP. El formato (inventado por Vox en fechas anteriores) fue el de una ristra de coches y motos, a la misma hora meridiana, en diversas ciudades españolas. Los conductores hacían sonar las bocinas. Era la consecuencia de una ruidosa protesta de la bancada de las derechas en el Congreso. Los diputados, puestos en pie, palmoteaban gritando: “¡libertad, libertad!”. Mi amigo Juan Luis Valcerrábano me llamó para comentar lo insólito del gesto. En nuestros años mozos, los que gritaban “¡libertad, libertad!” eran los díscolos antifranquistas.

En este caso, la manifestación motorizada en favor de la libertad lo era contra la ominosa ley Celaá, que recuerda la política sectaria de la II República. Lo extraño de la manifestación motorizada de las derechas fue que no ondeaban banderas españolas, sino globos de color naranja y banderas amarillas (¿serían por la del Vaticano?). Hasta ahora, la resistencia a ondear banderas españolas había sido un rasgo de la izquierda, pero, por lo visto, ahora, ha contagiado a la derecha. En la manifestación de Madrid se veían algunas banderas españolas aisladas, seguramente, las de los participantes voxeros. Los globos de color naranja ¿no serían de la fracción de Ciudadanos?

Definitivamente, la ley Celaá no hay por dónde cogerla (sin ánimo de adoptar la versión argentina del verbo, que, por otra parte, proviene del castellano antiguo). No es solo que traduzca la fobia anticatólica, que tanto caracteriza a los actuales gobernantes. También ellos son “negacionistas” frente a la tradición religiosa, tan inseparable de la nación española. Otro aspecto, realmente escandaloso, es que la ley trate de que desaparezcan los centros especializados para los alumnos discapacitados, física o mentalmente. Todo ello en nombre de la igualdad, pero que, realmente, significa un atentado contra ese valor. Es evidente que los alumnos con alguna discapacidad se sentirán, doblemente, preteridos cuando se integren, a la fuerza, en las aulas generales. Escandaliza la falta de sensibilidad social (de “empatía”. Dicen los finolis), que supone una decisión como esa.

Lo peor es más difuso y está por llegar. La ley Celaá reafirma la tendencia a rebajar el espíritu de superación o de esfuerzo, que se ha ido asentando en la enseñanza a lo largo del régimen democrático. Lo cual lleva no solo a un descenso de la calidad educativa, sino a una pérdida del valor del mérito como mecanismo de promoción social. De nuevo, y de forma más grave, se trata de un atentado contra el valor de la igualdad. Y eso que, ahora, se ha montado todo un Ministerio con esa dedicación. Bien es verdad que la ministra del ramo no es, precisamente, un modelo de reconocimiento del sistema del mérito. El Ministerio de Igualdad es la oficina para la repartija de dinero público, destinado a los chiringuitos del grupo de influencia más poderoso de España: el feminismo.

Como se verá, la ocasión es más que sobrada para manifestarse en son de ruidosa protesta, aunque habría sido mejor con banderas españolas. Tampoco es cuestión de rechazar la nueva ley educativa con un solo gesto espontáneo. De seguir adelante con el propósito de esta nueva legislación revolucionaria (en el peor sentido del término), se provocaría un cataclismo en la cultura y la sociedad españolas. Es todo un símbolo del final del régimen democrático, el que nos dimos los españoles en 1978.
 

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