Menú
EDITORIAL

¿Hasta cuándo abusará Uriarte de nuestra paciencia?

Uriarte teme que el "proceso" se "pudra". Imposible. Ya está podrido. Nació podrido. Ese proceso es fruto de una claudicación infame.

El obispo emérito de San Sebastián, Juan María Uriarte, ha pedido a ETA que se disuelva, al Gobierno que "dulcifique" la política penitenciaria y a las víctimas del terrorismo que perdonen. Uriarte ha hecho estas declaraciones al recibir del PNV el premio que lleva el nombre del fundador de esa formación, el vesánico racista Sabino Arana, pésimo católico que transfirió la sacralidad de Dios a su patria inventada y vivió por y para el odio a España.

Uriarte yerra en sus tres peticiones: son los etarras los que tienen que pedir perdón por sus crímenes; el Gobierno, lejos de "dulcificar" la política penitenciaria, debe dejar de jugar con ella y garantizar el cumplimiento de las condenas que pesan sobre los terroristas presos, y hacer todo lo mucho que está en su mano por resolver los centenares de asesinatos sobre los que judicialmente no se sabe nada; en cuanto a las víctimas, tienen que seguir luchando a brazo partido por la memoria, la dignidad y la justicia, y, si así lo estiman oportuno, perdonar a quienes les han destrozado la vida, si y sólo si quienes les han destrozado la vida les piden un perdón no condicionado a recibir beneficio penitenciario alguno. Es así de sencillo.

Uriarte teme que el "proceso" se "pudra". Imposible. Ya está podrido. Nació podrido. Ese proceso es fruto de una claudicación infame del Gobierno de España, primero bajo Zapatero y ahora con Rajoy, ante una organización terrorista que tiene por objetivo declarado demoler el régimen de libertades del que nos dotamos hace ya más de treinta años. Por eso es que urge enterrarlo. Y poner a la sociedad vasca frente a su tremenda responsabilidad en la pervivencia del nacionalismo liberticida en aquellas tierras.

En eso es en lo que debería volcarse el obispo Uriarte, no en la emisión de mensajes tóxicos con motivo de la concesión de un personaje venenoso que tanto daño a hecho al País Vasco y al resto de España.

Temas

En Opinión

    0
    comentarios