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ENTREVISTA A JACOBO MACHOVER

“El de Castro es un legado megalomaníaco”

Arrastra cuatro décadas de exilio. Jacobo Machover abandonó Cuba con nueve años y, tras dar vueltas por el mundo como tantos cubanos de su generación, se estableció en París, donde es profesor de universidad. Acaba de publicar un libro: “La dinastía Castro”, en el que desentraña los secretos de la Cuba actual, un país hermano que se encuentra en la recta final de un régimen infame.

Arrastra cuatro décadas de exilio. Jacobo Machover abandonó Cuba con nueve años y, tras dar vueltas por el mundo como tantos cubanos de su generación, se estableció en París, donde es profesor de universidad. Acaba de publicar un libro: “La dinastía Castro”, en el que desentraña los secretos de la Cuba actual, un país hermano que se encuentra en la recta final de un régimen infame.
Jacobo Machover (Foto: FDV)

Machover nos lo cuenta con la pasión que los cubanos le ponen a todo lo que tiene que ver con su pequeña y atormentada isla:

De Raúl Castro mucha gente sólo sabe que es el hermano de Fidel, ¿quién es en realidad y de dónde ha salido?
La principal característica de Raúl Castro es haber sido el dirigente más cruel que ha tenido la Revolución cubana. Su primer acto una vez llegado al poder fue ordenar el fusilamiento de 68 personas en Santiago. Después siguió. Se le considera el máximo responsable de la ejecución del General Ochoa en 1989. Es un personaje que siempre estuvo a la sombra de su hermano mayor, pero que ha tenido un gran poder sobre las Fuerzas Armadas. La dictadura castrista es un patrimonio de los dos hermanos. No se explica uno sin otro. Sin el control ejercido sobre el aparato del Estado por parte de Raúl, Fidel Castro no hubiera sido lo que fue.

Por lo demás es un tipo muy poco brillante y un personaje que llega a lo ridículo con frecuencia. En 1989 en un discurso llegó a decir que Fidel es nuestro papá.

Aunque a muchos cubanos les parezca poco menos que imposible, lo cierto es que Fidel Castro se va a morir, y más pronto que tarde. ¿Puede existir un castrismo sin él?
El castrismo es, en cierto modo, una representación personal. Es la omnipresencia de una imagen y un discurso, el de Fidel Castro. Por lo tanto es muy difícil que pueda subsistir, que pueda perdurar como tal sin Fidel. Hasta ahora lo conservan porque lo sacan por televisión una vez al mes con Chávez. Y lo hacen porque no tienen muchas alternativas. Saben que no puede haber un castrismo sin Fidel.

Cuando a Raúl le toque hacerlo, ¿cómo gobernará?, ¿se encastillará en las esencias o abrirá la mano?
Creo que Raúl Castro tirará más hacia un modelo a la vietnamita. Apertura controlada pero sin que el Partido Comunista suelte el poder.

Portada de "La dinastía Castro", editado por Áltera¿Quién manda hoy en Cuba?
Sin lugar a dudas Raúl Castro y un elenco de jóvenes burócratas, junto con algunos personajes que son comandantes históricos de la Revolución. Cuando se produjo la delegación de poderes provisional de Fidel a Raúl Castro, (provisional según los términos oficiales, yo creo que es definitiva) se creó una especie de junta con seis personajes. Unos cuantos burócratas que estaban a las órdenes de Fidel y los comandantes. Lo que sí es seguro es que hay luchas de poder, porque siempre ha habido fidelistas y raulistas.

Medio siglo después, ¿cuál es el legado de estos cincuenta años de despropósito?
Lo que quiso Fidel Castro fue hacer de Cuba una potencia conocida en el mundo entero a través de las intervenciones militares y que, de este modo, Cuba se identificase con su propia persona. Es decir, que no se pueda pensar en Cuba sin Fidel Castro. Es un legado megalomaníaco.

En cuanto a los presuntos logros de la Revolución mejor no hablar. La educación es más ideologización y adoctrinamiento que otra cosa. Y respecto a la salud, la situación de la sanidad pública en Cuba es lamentable.

Sanidad pública, la única que hay, pero no creo que sea lo peor del castrismo. De los 50 años de ignominia, ¿qué ha sido para usted lo peor?
Lo peor ha sido la destrucción de las familias. Todo el mundo está dividido a un lado y otro del estrecho de la Florida. También las muertes de la gente tratando de salir de la isla. También la cantidad ingente de presos políticos condenados a 20 ó 30 años. De hecho, acaba de morir el preso político más antiguo del mundo: Mario Chanes de Armas, que cumplió 30 años en la indiferencia general.

Fuera de Cuba lo peor ha sido el apoyo que se ha dado a una dictadura como la de Castro y el hecho de que las víctimas tuvieron que amar a su verdugo. Esto ha conducido a una doble moral casi esquizofrénica.

A los Castro, a ambos, les queda poco y Cuba tendrá que salir de la dictadura. Todas las salidas son difíciles, ¿cuál será la menos traumática? ¿Cómo podrá descastrizarse Cuba y que pase a ser un país normal?
A Fidel Castro siempre le han gustado los números redondos. Para él llegar a los 50 de Gobierno sería extraordinario, y si llega lo hará en una condición física pésima. Llegado el momento creo que habrá una transición. Primero dinástica al estilo coreano, es decir, transmitir el poder a un miembro de la familia. Después será muy difícil salir y es impredecible el modo en que se hará. ¿De dónde puede venir? De algunos miembros del aparato del Estado, tal vez. De algunos miembros del Ejército, tal vez. Y seguro que de algunas figuras de la disidencia.

De cualquier modo, para que haya una transición democrática de verdad se tendrá que acabar con todo el aparato político, con el Partido Comunista, con las estructuras del Estado y, sobre todo, con las ideas que han sido inculcadas al pueblo. Esto último tomará mucho tiempo.

Exiliados cubanos en MiamiDicen del exilio cubano que sólo está unido contra Castro, ¿es eso cierto? ¿será posible llegar a un acuerdo el día después?
El exilio ha sido muy caricaturizado. El exilio cubano acoge a todas las tendencias, sobre todo en Miami, pero esto también es válido en España o en Puerto Rico. El exilio va desde la derecha, gente que se sigue entrenando para una invasión, hasta comunistas y gente que ha participado en el Gobierno castrista. Esto explica las divisiones en el exilio. A veces unos exiliados se encuentran con los que fueron sus represores.

Por otro lado, hay olas sucesivas de exiliados. Tenemos a los exiliados de los primeros años, que no tienen nada que ver con los del Mariel en 1980, y éstos a su vez no tienen nada que ver con los balseros. Los balseros, por su parte, no tienen nada que ver con los que se están yendo ahora. Hay capas de exiliados que a veces pueden parecer contradictorias. Hay un punto en común y es que, fuera de Cuba, la gente se forma en las tradiciones democráticas, y eso será muy importante para el postcastrismo.

Pero los exiliados no sólo estamos unidos por el odio a Castro. Después de tantos años los sentimientos y los odios se van diluyendo. La gente tiene más esperanza en un futuro normal. El pasado verano estuve en Miami y ví a mucha gente haciendo una vigilia de la libertad. Había gente de todas las generaciones, pero casi todos criados en el exilio. Lo que les unía era un deseo de reconstruir el país. De lo que estoy seguro es que el reinado de Fidel Castro se olvidará muy rápidamente. Una vez que se acabe olvidaremos y podremos empezar algo nuevo con la experiencia del caos que hemos padecido durante el castrismo.

¿Cuál es el futuro de Cuba?
No repetir lo que ha habido, entender las causas y rendir un homenaje a los que tuvieron que sufrir medio siglo de dictadura.


JACOBO MACHOVER: LA DINASTÍA CASTRO. Áltera (Barcelona), 2007, 168 páginas.
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