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Fin de semana

PANORÁMICAS

Zodiac: cuando el criminal no recibe su merecido

Santiago Navajas
De pequeños nuestras madres nos dicen que, al final, los malos siempre reciben su merecido. Es un pensamiento tranquilizador. Pero con la experiencia nos damos cuenta de que "al final" puede querer decir dentro de mucho, mucho tiempo. Y de que la palabra "siempre" a veces, demasiadas, significa "nunca". Por no hablar de la ambigüedad inherente, últimamente, al significado de "merecido". Nuestras madres, pobres, pecaban de ingenuas.
CHUECADILLY CIRCUS

A Night with Liberty

Luis Margol
Sorprendidos y queridos lectores: No piensen que su canalla favorito ha cruzado la acera y se dispone a presentarles a su novia dominicana, llamada Liberty en honor a un barco americano que pasaba por ahí la noche en que fue concebida –una vez me presentaron a un tal Yusarmi (U.S. Army), un negrazo caribeño que tenía de anglo lo que yo de fan de Lucía Etxebarría–. Hablo del evento liberal del año, la Cena de la Libertad del Instituto Juan de Mariana. Pasen, lean, y si quieren gritar, allá ustedes. Los ocho alevines de mi abogado se lo agradecerán eternamente.
ADELANTO EDITORIAL

Guía políticamente incorrecta del islam (y de las Cruzadas)

Robert Spencer
Existe una aceptación generalizada, hasta el punto de convertirse en axiomática, de que el castigo corporal islámico a las mujeres es de orden cultural, que no deriva del Corán y que actualmente el islam ofrece a las mujeres una vida mejor de la que pueden disfrutar en Occidente.
CIENCIA

Te dejo un mensaje en… el microbio

Enrique Coperías
La bacteria Bacillus subtilis.
Suena a ciencia ficción, pero la realidad es que un equipo de científicos japoneses ha logrado insertar un mensaje cifrado en el ADN de una bacteria. ¿Utilizaremos en el futuro los microbios como soportes de almacenamiento de información?
CRÓNICA NEGRA

El violador, la amenaza constante

Francisco Pérez Abellán
Hay una serie de argumentos y frases hechas para el hombre de poco esfuerzo. Algunos se aplican a los delincuentes. No hace falta conocerlos. Simplemente, se echa mano de la receta.