
Católicos y anglicanos presentan un documento sobre María
El Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, presidido por el Cardenal Walter Kasper y la Oficina de la Comunión Anglicana anunciaban el viernes en un comunicado la presentación de un documento titulado “María: gracia y esperanza en Cristo”, elaborado por la Comisión Internacional Católico Anglicana. La presentación tuvo lugar el lunes 16 de mayo en Seattle (EE.UU.), donde este organismo celebró su última reunión y completó la redacción del texto.
Durante los dos últimos años -dice el comunicado- el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos se ha preocupado por las repercusiones en las relaciones recíprocas de los últimos acontecimientos que han tenido lugar dentro del Anglicanismo en Norteamérica. La publicación del "Informe Windsor" y el comunicado emitido por los primados anglicanos el 24 de febrero, han intentado aclarar la orientación que la Comunión Anglicana quería tomar, alimentando así la esperanza de que el diálogo católico-anglicano siga progresando hacia la comunión plena, el objetivo fijado desde marzo de 1966 por el Papa Pablo VI y el arzobispo de Canterbury, Michael Ramsey.
"En 2003 -prosigue la nota- dos circunstancias crearon nuevos obstáculos a las relaciones entre la Iglesia Católica y la Comunión Anglicana: la decisión de la Iglesia Episcopaliana de Estados Unidos de proceder a la ordenación episcopal de un ministro que mantenía relaciones homosexuales declaradas y la decisión de la diócesis de New Westminster (Iglesia anglicana de Canadá) de introducir un ritual de bendición para parejas del mismo sexo. Estos hechos y la incertidumbre que crearon se tradujeron en la suspensión de la reunión plenaria de la IARCCUM (Comisión Internacional Católico-Anglicana para la Unidad y la Misión), si bien se siguieron manteniendo estrechos contactos con la Oficina de la Comunión Anglicana y con Lambeth Palace".
"El arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, haciendo frente a las graves tensiones dentro de la Comunión Anglicana, creó la "Comisión de Lambeth", a la que encargó la preparación de un informe sobre la orientación futura de la Comisión Anglicana, es decir el "Informe Windsor" que se publicó en octubre de 2004 (...) y propone varias iniciativas prácticas encaminadas a situar más claramente la autonomía de las provincias anglicanas en la interdependencia de la Comunión Anglicana". El arzobispo Williams invitó al cardenal Kasper a ofrecer algunas reflexiones sobre esa relación y a desplazarse a Londres para discutir con la Oficina de la Comunión Anglicana. En ambas ocasiones el cardenal Kasper subrayó la importancia de clarificar las materias eclesiológicas y morales relacionadas con las situaciones analizadas.
Tras la publicación de "María: gracia y esperanza en Cristo", IARCCUM reanudará la revisión de los trabajos de ARCIC II y presentará una síntesis de los mismos a las autoridades católicas y anglicanas.
El sínodo de Madrid termina con la entrega al cardenal Rouco de la propuestas aprobadas en Asamblea
Después de tres años de trabajo (dos de preparación y tres meses de Asamblea Sinodal), el tercer Sínodo diocesano llega a su etapa final. La Eucaristía de Clausura se celebró el sábado 14 de mayo, a las 9 de la noche en la Explanada de la catedral de la Almudena y en ella se entregaron las propuestas aprobadas por la Asamblea al cardenal-arzobispo de Madrid, según informó el Secretario General del Sínodo, Ángel Matesanz.
En la homilía de la Eucaristía de clausura de la Asamblea Sinodal del III Sínodo diocesano celebrado en Madrid, el cardenal Rouco Varela, arzobispo de Madrid, se dirigió a los fieles que asistían a la Vigilia de Pentecostés celebrada en la Catedral de La Almudena, recordando que al preparar este III Sínodo “éramos plenamente conscientes de la situación de la crisis de fe que afecta a amplios sectores de nuestra sociedad”. En nuestra sociedad, explicó el cardenal, “no son pocos los que la han perdido totalmente, muchos son los que viven en contradicción con lo que ella implica, e incluso alejados de toda práctica religiosa, y no faltan aquellos a los que no ha llegado nunca la noticia de Dios y de Jesucristo”, ya que “se pone en juego su salvación temporal y eterna”.
Ángel Matesanz explicó esta mañana que en líneas generales, el sínodo se ha desarrollado "en un clima de fraternidad, de comunión". "Lo que la gente más ha valorado ha sido la participación en los grupos, donde se ha producido el conocimiento, el aprecio y el apoyo mutuos", dijo.
Destacó, a su vez, que "ha habido una experiencia fuerte de Iglesia por la comunión entre los diferentes que sin embargo están unidos por la misma fe y la misma misión". Otro de los aspectos que subrayó es que había habido "un interés grande en la participación, que se notaba en la perseverancia en la asistencia, en la fidelidad en el trabajo y en las solicitudes de intervención personales".
Destacó, a su vez, que "ha habido una experiencia fuerte de Iglesia por la comunión entre los diferentes que sin embargo están unidos por la misma fe y la misma misión". Otro de los aspectos que subrayó es que había habido "un interés grande en la participación, que se notaba en la perseverancia en la asistencia, en la fidelidad en el trabajo y en las solicitudes de intervención personales".
Monseñor William Joseph Levada, Arzobispo de San Francisco, ha sido nombrado nuevo Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe
La Santa Sede ha hizo público la semana pasada el nombramiento de Monseñor William Joseph Levada, Arzobispo de San Francisco, como nuevo Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.Monseñor Levada, de 68 años de edad es natural de Long Beach, donde realizó sus estudios primarios. Los años de Seminario los cursó en Los Ángeles y al cumplir los 22 años fue enviado a Roma a completar su formación teológica en la Universidad Gregoriana.
El 20 de diciembre de 1961 fue ordenado sacerdote. Durante sus primeros años como sacerdote atendió una parroquia en Los Ángeles, tarea que compaginó con la docencia en el Seminario.
En 1976 empezó a colaborar con la Congregación para la Doctrina de la Fe. En 1984 volvió a Los Ángeles donde fue nombrado vicario episcopal. El nombramiento episcopal le llegó en 1986, cuando fue nombrado Arzobispo de Portland (Oregón) y en diciembre de 1995 sustituyó a Monseñor John Quinn como Arzobispo de San Francisco.
El Papa Benedicto XVI anuncia que se iniciará en breve el proceso de beatificación de Juan Pablo II
El Papa ha anunciado que el proceso de beatificación de su predecesor, Juan Pablo II, se iniciará en breve y no habrá que esperar los cinco años que establece la legislación canónica. Juan Pablo II falleció el pasado 2 de abril a los 84 años.
El escrito leído por Benedicto XVI y difundido después por el Vaticano en italiano dice que "bajo la petición del cardenal Ruini, el sumo Pontífice Benedicto XVI, consideradas las peculiares circunstancias expuestas en la audiencia concedida al cardenal vicario general el 28 de abril del 2005, ha dispensado el tiempo de cinco años de espera después de la muerte del siervo de Dios Juan Pablo II (Karol Wojtyla), Sumo Pontífice, para que la causa de beatificación y canonización del este siervo de Dios pueda comenzar lo antes posible. A pesar de cualquier cosa en contrario".
El Santo Padre dijo que "la extraordinaria experiencia de fe, que hemos vivido con ocasión de la muerte de nuestro amadísimo Papa Juan Pablo II, nos ha mostrado una Iglesia de Roma profundamente unida, llena de vida y rica de fervor: todo esto es fruto de vuestra oración y de vuestro apostolado".
Tras hacer hincapié en la necesidad de "volver siempre a la raíz de nuestro sacerdocio", es decir, a "Jesucristo", Benedicto XVI dijo que los sacerdotes "estamos encargados de no decir muchas palabras, sino de anunciar y llevar una sola "Palabra", que es el Verbo de Dios hecho carne por nuestra salvación. Tenemos que ser realmente amigos del Señor, tener los mismos sentimientos que Él, querer lo que Él quiere y no querer lo que Él no quiere".
El cardenal arzobispo de Lisboa rechaza la creación de un santuario interreligioso en Fátima
Monseñor José Policarpo, cardenal arzobispo de Lisboa manifestó durante la misa que conmemoraba los 88 años de las apariciones de Fátima en el santuario mariano: "estoy aquí en cumplimiento de una promesa hecha a Su Santidad Benedicto XVI". Además, el cardenal señaló que en Fátima "ni hay ni habrá nunca templos interreligiosos o interconfesionales".
El cardenal arzobispo de Lisboa, monseñor José Policarpo, explicó, en su homilía durante la misa que celebró ante miles de peregrinos para conmemorar los 88 años de las apariciones de Fátima, que Benedicto XVI "al final del cónclave -en el que participó-, cuando llegó mi turno de cumplimentarle, me agarró las manos y me habló de Fátima". Asimismo, monseñor Policarpo añadió que "prometí que el día 13 vendría a poner a los pies de Nuestra Señora su Pontificado" y "nuestro corazón saltará de alegría si un día podemos renovar esta consagración con la presencia física del Santo Padre en este santuario".
La peregrinación al santuario de Fátima del viernes, manifestó el prelado portugués, es una "ocasión propicia" para meditar y profundizar la relación entre el mensaje de Fátima y el Papa, "sea quien fuese, porque el Papa de la Iglesia siempre es aquel a quien, en cada momento histórico, puso Dios al frente de Su Pueblo". Asimismo, monseñor Policarpo recordó el amor de Juan Pablo II por el santuario de Fátima y su convencimiento de que la intercesión de la Virgen María le salvó en el atentado de la Plaza de San Pedro, que coincidió con un 13 de mayo.
También en su homilía, el cardenal portugués rechazó la idea de convertir el santuario en un templo interreligioso y reafirmó la pureza del mensaje de la Virgen María a los tres niños pastores. "Ni hay ni habrá aquí nunca templos interreligiosos o interconfesionales", dijo Policarpo, saliendo así al paso de las críticas de algunos sectores, en contra la apertura del santuario al diálogo con otras religiones. Por otra parte, el santuario anunció ayer que, el próximo 4 de junio, la imagen peregrina de la Virgen de Fátima estará presente en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, con ocasión de la fiesta del Inmaculado Corazón de María, y para expresar "la especial unión, con sentimientos de sincera devoción y gratitud al Santo Padre Juan Pablo II" ,después de peregrinar desde al pasado 9 de abril por distintas ciudades italianas. Tras su estancia en el Vaticano la Virgen de Fátima continuará su peregrinaje hasta el próximo 18 de agosto.
También en su homilía, el cardenal portugués rechazó la idea de convertir el santuario en un templo interreligioso y reafirmó la pureza del mensaje de la Virgen María a los tres niños pastores. "Ni hay ni habrá aquí nunca templos interreligiosos o interconfesionales", dijo Policarpo, saliendo así al paso de las críticas de algunos sectores, en contra la apertura del santuario al diálogo con otras religiones. Por otra parte, el santuario anunció ayer que, el próximo 4 de junio, la imagen peregrina de la Virgen de Fátima estará presente en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, con ocasión de la fiesta del Inmaculado Corazón de María, y para expresar "la especial unión, con sentimientos de sincera devoción y gratitud al Santo Padre Juan Pablo II" ,después de peregrinar desde al pasado 9 de abril por distintas ciudades italianas. Tras su estancia en el Vaticano la Virgen de Fátima continuará su peregrinaje hasta el próximo 18 de agosto.
Una misionera española entre las dos primeras religiosas beatificadas por Benedicto XVI
Los nombres de dos misioneras han sido los primeros en ser inscritos en el catálogo de los beatos (Albo dei Beati) por Benedicto XVI. Se trata de la estadounidense Marianne Cope (1838-1918), evangelizadora de los leprosos en Molokai, y de la española Ascensión del Corazón de Jesús (1868-1940), cofundadora de las Hermanas Dominicas del Santísimo Rosario, instituidas para la evangelización de las tribus amazónicas.
Las dos mujeres fueron elevadas a los honores de los altares el sábado por la tarde, en la Basílica de San Pedro por el cardenal portugués José Saraiva Martins, prefecto de la Congelación para las Causas de los Santos, encargado por el Papa de presidir la celebración. El obispo de Roma ha retomado en esta ocasión la tradición de los Papas de no presidir beatificaciones, una práctica que había sido interrumpida en 1971 por el Papa Pablo VI, al beatificar al sacerdote polaco Maximiliano Kolbe. Juan Pablo II, por su parte, presidió la beatificación de 1.338 siervos de Dios.
Ante numerosos peregrinos estadounidenses, latinoamericanos y españoles, el cardenal Saraiva Martins, en su homilía, pronunciada en italiano, castellano e inglés, definió a la beata Ascensión del Corazón de Jesús como “una de las grandes misioneras del siglo pasado”. “Realizó frecuentes viajes apostólicos a Perú y Europa, e incluso llegó a China. Tuvo el temple de luchadora intrépida e infatigable, así como una ternura materna capaz de conquistar los corazones”, recordó.
Nacida en Tafalla, la Madre Ascensión, cuyo nombre de pila era Florentina Nicol Goñi, ingresó en las religiosas dominicas de la Tercera Orden de Huesca; fue profesora y directora del colegio anexo al monasterio. A los 45 años, viajó como misionera a Perú, donde ayudó al obispo dominico monseñor Ramón Zubieta en la fundación de las Hermanas Dominicas del Santísimo Rosario, de las que fue la primera superiora general. El 24 de febrero de 1940 falleció en Pamplona (España).
El purpurado informó que Benedicto XVI ha estipulado que se celebre la memoria Ascensión del Corazón de Jesús el 24 de febrero y la de Marianne de Molokai el 23 de enero.
La homilía del arzobispo de Madrid en la fiesta de san Isidro estuvo centrada en el matrimonio y la familia
La iglesia Colegiata de San Isidro acogió el domingo la celebración de una Eucaristía presidida por el cardenal Antonio María Rouco, para celebrar la fiesta del patrón de Madrid, que este año coincide con la solemnidad de Pentecostés. Entre los asistentes destacaba la presencia de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre; del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, quien estuvo acompañado por su esposa; y de la concejala de Asuntos Sociales del Ayuntamiento, Ana Botella.
La familia volvió a transformarse, como ocurrió el día anterior por la noche en la Misa de clausura del Sínodo diocesano, en una preocupación central de la homilía del arzobispo de Madrid; en esta ocasión, también con una sugerencia concreta. "Que la labor de la madre, y en su caso del padre, al engendrar y educar a los hijos en el cuidado diario de su hogar se valore y retribuya justamente, con no menor peso y significado económico y jurídico que el de los profesionales que se dedican a tareas similares en centros de acogida y enseñanza", afirmó el cardenal.
El cardenal Rouco deseó también "que todos los niños puedan nacer sin que nadie los destruya o manipule en los primeros instantes de su existencia. Que no haya hogar sin niños, y niños sin padre ni madre, ni hijos sin hermanos, que no nos sobren en casa nuestros padres y familiares mayores o enfermos".
Poniendo como ejemplo la familia formada por san Isidro Labrador, y su esposa, santa María de la Cabeza, el cardenal dijo que manifestaron "la santidad del vínculo matrimonial y la fecunda belleza humana y espiritual del matrimonio cristiano" y añadió que "su ejemplo sigue siendo tan actual como lo fue a lo largo de los siglos".
Los obispos catalanes rechazan el documento del Instituto Borja de Bioética favorable a la despenalización de la eutanasia
En un comunicado de prensa, los obispos de Cataluña, tras la última reunión de la Conferencia Episcopal Tarraconense, se han referido al documento del Instituto Borja de Bioética titulado "Hacia una posible despenalización de la Eutanasia" diciendo que "siempre se debe respetar y defender la dignidad inviolable de toda vida humana; por lo que nunca puede admitirse acción alguna sobre un enfermo que le procure directamente la muerte, aunque lo demande el mismo enfermo o sus familiares, porque la vida es sagrada y siempre se debe observar el precepto del "no matarás".
Los obispos de Cataluña lamentan que el contenido del documento "abra una puerta a la despenalización de la eutanasia" y proponen las curas paliativas y el acompañamiento humano adecuado como medios para hacer más soportable el sufrimiento a los enfermos terminales.
Así mismo, recuerdan que, para los cristianos, la fe siempre es una ayuda valiosa frente a la enfermedad y lleva a descubrir el sentido redentor del dolor, que unido a la Cruz de Cristo y a la luz de su Resurrección, es portador de vida y esperanza.