El Papa Benedicto XVI viajará por primera vez desde el inicio de su pontificado a Estados Unidos, según informó el Nuncio Apostólico en EEUU, Monseñor Pietro Sambi, durante la primera jornada de la Conferencia Nacional de Obispos, que este año se celebra en Batimore.
Según Monseñor Sambi, el Papa llegará a Washington D.C. el 15 de abril y un día después, fecha que coincide con su 81 cumpleaños, será recibido en la Casa Blanca, tras lo que pronunciará un discurso ante los obispos estadounidenses. El 17 de abril se espera que el Pontífice celebre la Santa Misa en el nuevo estadio del equipo de béisbol de la capital estadounidense, los Washington Nationals, tras lo que se reunirá con varios directores de las universidades católicas y otros miembros diocesanos de la comunidad educativa.
Asimismo, el día 18 de abril Benedicto XVI viajará a Nueva York para pronunciar un discurso en las Naciones Unidas y para asistir a una reunión ecuménica. Un día después, el Pontífice celebrará la Eucaristía en la Catedral de Saint Patrick y después presidirá un encuentro con jóvenes católicos y seminaristas. También se espera que Benedicto XVI visite la Zona Cero a su paso por Manhattan durante la mañana del último día de su visita. Monseñor Sambi anunció que finalmente el Papa oficiará un servicio religioso en el estadio del equipo de béisbol neoyorquino, los New York Yankees, que marcará el final de su visita a territorio estadounidense.
Benedicto XVI ha nombrado secretario del Consejo Pontificio para la Familia a monseñor Grzegorz Kaszak, hasta ahora rector del Instituto Pontificio Eclesiástico Polaco de Roma. Monseñor Kaszak sustituye al obispo Karl Josef Romer, quien ha cumplido los 75 años de edad, quien nació en Suiza, y tras ser misionero en Brasil fue obispo auxiliar de Río de Janeiro.
El Consejo Pontificio para la Familia fue instituido por Juan Pablo II con el motu proprio Familia a Deo Instituta en 1981, sustituyendo al Comité para la Familia, creado por Pablo VI en 1973. A partir de 1994, Año de la Familia, el dicasterio vaticano es responsable de la organización de los Encuentros Mundiales de las Familias: Roma (1994); Río de Janeiro (1997); Roma (2000); Manila 2003; Valencia (2006).
Por otro lado, el Santo Padre ha nombrado secretario de la Congregación para la Educación Católica a monseñor Jean-Louis Bruguès, religioso de la Orden de los Predicadores (dominicos), hasta ahora obispo de Angers (Francia), elevándole a la dignidad de arzobispo.
El Papa presenta el ejemplo del primer beato indígena mapuche, Ceferino Namuncurá
Benedicto XVI presentó el pasado domingo el ejemplo de santidad que dejó Ceferino Namuncurà (1886-1905), joven alumno de la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco, primer beato indígena mapuche.
Horas después de la beatificación del joven, que tuvo lugar en su localidad natal, Chimpay (Argentina), presidida por el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, el santo Padre dio "gracias al Señor por el testimonio extraordinario de este joven estudiante de 19 años que, animado por su devoción a la Eucaristía y por su amor a Cristo, deseaba ser salesiano y sacerdote para mostrar el camino hacia el cielo a sus hermanos mapuches".
"Con su vida ilumina nuestro camino hacia la santidad, invitándonos a amar a nuestros hermanos con el amor con que Dios nos ama", añadió. El obispo de Roma confió en que "el ejemplo del nuevo Beato, produzca abundantes frutos de vida cristiana, principalmente entre los jóvenes".
Arzobispo de Granada: "Gracias a vuestra comunión y a vuestra oración, estoy en paz"
El Arzobispo de Granada, Monseñor Javier Martínez, al finalizar la homilía de la Eucaristía que celebró el pasado 11 de noviembre en la Catedral de la ciudad, leyó una nota en relación con el juicio que ha tenido lugar el día 14, en el que ha comparecido ante un juez de lo penal acusado de acoso moral y lesiones morales a un sacerdote. En la nota, Monseñor Martínez pidió a los fieles, ante un suceso "bien doloroso", que "lo viváis en paz y que oréis, llenos de confianza en Dios que nunca nos abandona, por la Iglesia, por el sacerdote y por mi".
"Quiero que sepáis que, en medio del dolor –y de un dolor grande–, y gracias a vuestra comunión y a vuestra oración, estoy en paz". "No os escandalizará a ninguno saber que soy frágil, como todos los humanos, y como todos, tengo necesidad de la misericordia del Señor y de la de mis hermanos los hombres", reconoció el prelado. "Pues aunque nunca he querido conscientemente hacer daño a nadie, ni he deseado el mal de nadie, todos podemos equivocarnos, y ofender aun sin quererlo", señaló.
Asimismo, recordó a todos los presentes que su sentimiento "es el de afecto y el de perdón, si es que los hubiera, hacia todos los que puedan querer hacerme daño, a mí o a la Iglesia". Finalmente, recordó las palabras de San Pablo: "Todo contribuye al bien de aquellos que aman a Dios", y "ese todo incluye hasta las circunstancias más dolorosas. Incluye hasta la muerte y la enfermedad y, por lo tanto, incluye todo lo demás. Quien nos dijo que 'todos los cabellos de vuestra cabeza están contados', y nos prometió 'estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo', no abandonará jamás a su Iglesia. Por eso, repito, sea cual sea el veredicto del juez, será para bien vuestro. Y ese bien vuestro es mi único bien".
El obispo de Santander, monseñor Vicente Jiménez Zamora, consideró en una entrevista a RNE que la Ley de Memoria Histórica, recientemente aprobada por el Congreso de los Diputados, puede "inducir a cierta disfunción" y a "elementos de no pacificación" dentro de la sociedad, después de "un gran esfuerzo de todos" para la "reconciliación" y la "convivencia".
El prelado, asimismo, destacó que "en este momento" la Ley de Memoria Histórica es "innecesaria" porque "se había hecho un gran esfuerzo por parte de todos en reconciliación y convivencia fraterna", a través "del pacto que nos dimos todos los españoles al aprobar la Constitución Española".
En este sentido, afirmó que también la Iglesia realizó ese "esfuerzo", puesto que esta institución "fue factor de la Transición política". Agregó que "durante todos estos años nos ha ido bien", de modo que en España "hemos crecido en convivencia y en armonía". Por ello, el obispo abogó por "seguir como estamos, desde la Constitución y avanzando en mayor entendimiento y en la búsqueda de la paz".
El obispo de Santander recalcó que "el Estado es subsidiario en la educación" dado que son los padres "los que tienen el legítimo derecho primario de educar a sus hijos", mientras que el Gobierno o las autoridades estatales no "deben imponer una educación moral y religiosa en la conciencia de los ciudadanos".
El teólogo y escritor George Weigel fue el invitado de honor a la presentación del IX Congreso Católicos y Vida Pública, que tiene lugar del 16 al 18 de noviembre en torno al tema Dios en la vida pública. En sus palabras, Weigel se preguntó si se puede considerar a la democracia como "una maquinaria" capaz de funcionar por sí sola y respondió que la democracia no sobrevive sin una "cultura democrática" que la sostenga.
"Se necesita cierto tipo de persona para que funcione la democracia", subrayó. Un tipo de persona que debería ser capaz de saber "por qué el modo democrático de vida" es superior a otros tipos de organizaciones sociopolíticas; por qué en democracia somos "cívicos" con los que no estamos de acuerdo; por qué respetamos los derechos humanos; o por qué "es mejor la ley que la coacción". Para el escritor, "sin respuestas persuasivas" ante estas preguntas, estaremos ante una "democracia débil".
Por su parte, el presidente de la ACdP, Alfredo Dagnino, recordó la trayectoria de los Congresos Católicos y Vida Pública y dijo que se han convertido en un "referente del catolicismo social", en los que se han planteado siempre "cuestiones que afectan a los católicos en la vida pública". Dagnino subrayó que este año se trata de lo fundamental, "Dios", en unos momentos en los que "se niega" su posibilidad en la vida pública.
El cardenal Scola defiende el diálogo entre política y religión: "Un Estado laico sin laicismo de Estado"
El patriarca de Venecia, cardenal Angelo Scola, presentó la pasada semana en Madrid su último libro "Una nueva laicidad" y defendió la necesidad de un diálogo entre política y religión donde se pase de "una relación de tolerancia pasiva a una apertura positiva de los estados hacia la religión". "Un estado laico sin laicismo de estado", afirmó.
Según el cardenal, el Estado "no puede producir por sí mismo ciudadanos morales" y denunció la concepción de un Estado laico que sea "arreligioso o antirreligioso". "Las religiones favorecen la formación de ciudadanos morales", prosiguió, mientras que el Estado debe ser "el encargado de asumir esos grandes valores, en el marco de los derechos fundamentales".
En esta relación entre Religión y Estado, el cardenal Scola subrayó la necesidad de primar "la tradición prevalente" de la sociedad y mostró que el cristianismo debe estar abierto al debate público, puesto que "las religiones juegan un importante papel en el sujeto público".