Benedicto XVI ha hecho un llamamiento apremiante a palestinos e israelíes para que abandonen la violencia, que ha ensangrentado en esta última semana Tierra Santa. El Papa tomó la palabra después de que el jueves pasado ocho estudiantes de un instituto de estudios talmúdicos de Jerusalén fueran asesinados en un atentado provocado por un palestino. Días antes, ataques israelíes en Gaza iniciados como represalia al lanzamiento de misiles Qassam provocaron 120 muertos palestinos.
"En días pasados, la violencia y el horror han ensangrentado nuevamente Tierra Santa, alimentando una espiral de destrucción y de muerte que parece no acabar", señaló el Santo Padre el pasado domingo. Por este motivo, el Papa alentó "a las autoridades israelíes y palestinas en su propósito de seguir construyendo, a través de la negociación, un futuro pacífico y justo para sus pueblos". Finalmente pidió, "en nombre de Dios", que "dejen los caminos tortuosos del odio y de la venganza y que recorran responsablemente caminos de diálogo y confianza".
Una sociedad que olvida su pasado es manipulable ideológicamente pues pierde su identidad, alertó Benedicto XVI a los miembros del Comité Pontificio de Ciencias Históricas, con quienes constató cómo la historiografía se encuentra en crisis a causa de la influencia "del positivismo y del materialismo". Ideologías que, según el Santo Padre, "han llevado a un desenfrenado entusiasmo por el progreso" que, "a pesar de las desastrosas experiencias del siglo pasado, determina la concepción de la vida de amplios sectores de la sociedad".
Típico de estas ideologías es el desinterés por la historia, que produce una sociedad que "olvida su propio pasado" y que, por tanto, "desprovista de los criterios alcanzados a través de la experiencias ya no es capaz de proyectar una convivencia armoniosa y un compromiso común en la realización de los objetivos futuros". "Esta sociedad", recordó el Papa, "se presenta vulnerable a la manipulación ideológica".
Las consecuencias de esta situación para el Papa son evidentes: "la pérdida de memoria provoca en el individuo la pérdida de la identidad, y de una manera análoga este fenómeno se verifica en la sociedad en su conjunto". La Iglesia, concluyó el Santo Padre, no puede quedar indiferente ante esta situación, pues "no es de este mundo pero vive en él y para él".
La Conferencia Episcopal Española condena el asesinato de Isaías Carrasco
La Conferencia Episcopal Española (CEE) emitió el pasado viernes una nota de condena ante el asesinato de la banda terrorista ETA a Isaías Carrasco, ex concejal del PSE. "Ante el luctuoso y execrable hecho", señala el texto, "recordamos una vez más la firme condena que la CEE hace del terrorismo, una "práctica intrínsecamente perversa, del todo incompatible con una visión moral de la vida, justa y razonable".
"No sólo vulnera gravemente el derecho a la vida y a la libertad, sino que es muestra de la más dura intolerancia y totalitarismo", continúa. Además, los miembros de la CEE hacen llegar a la esposa y su familia su "sincera condolencia". "La comunidad católica se une a su dolor del mejor modo posible en estos momentos: con la oración, de la que esperamos también serenidad en la desgracia y lucidez y sosiego en nuestra acción", concluye.
Por su parte, el obispo de San Sebastián, monseñor Juan María Uriarte, afirmó en un comunicado que "reprueba con todas sus fuerzas el terrible asesinato de Isaías Carrasco, un hijo, un esposo y un padre arrancado de este mundo por la violencia desalmada de ETA". Asimismo, afirmó que "tienen que saber sus miembros y dirigentes que la práctica totalidad del pueblo detesta este proceder terrorista y siente ante él una intensa repugnancia ética".
El presidente y el secretario general de la CEE felicitan a José Luis Rodríguez Zapatero
Como es habitual tras la celebración de elecciones generales en España, el Presidente de la Conferencia Episcopal Española y su Secretario General, en nombre de todos los miembros del episcopado, felicitaron a través de una carta al candidato vencedor en las elecciones, José Luis Rodríguez Zapatero. Además de la enhorabuena por los resultados obtenidos, el cardenal Rouco Varela y monseñor Martínez Camino aseguraron su oración por José Luis Rodríguez Zapatero, para que el Señor le conceda su luz y su fuerza en el desempeño de las altas responsabilidades que le encomienda el pueblo español, al servicio de la paz, la justicia, la libertad y el bien común de todos los ciudadanos.
Además, el presidente y el secretario de la CEE manifestaron una vez más a Zapatero su disposición personal y la de la Conferencia Episcopal para colaborar con las autoridades legítimas del Estado en orden al mejor servicio del bien común.
El presidente de la CEE anima a los profesores a "conducir a los alumnos al camino de la vida"
El presidente de la Conferencia Episcopal y cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, presidió el pasado sábado la celebración de la XXIII Jornada de Enseñanza de Madrid, con el lema Escuela católica, católicos en la escuela.
El cardenal, en la presentación de la Jornada, pidió por la familia del ex concejal del PSE asesinado el pasado viernes, Isaías Carrasco, y rogó por todas aquellas personas "que tienen la misión de guardar la libertad y los derechos de las personas", así como velar por "la paz en España".
Por la tarde, durante la celebración de la Eucaristía de clausura, animó a los profesores a "conducir a los alumnos al camino de la vida, que sepan que hay esperanza, que hay que configurar el camino aunque parezca largo, y que para eso hay que pedirle al Señor que aprendamos la forma de amar con quien nos amó, Jesús, desde la Cruz".
El sacerdote español Julián Carrón ha sido "confirmado por unanimidad", con un solo voto en blanco, presidente de la Fraternidad de Comunión y Liberación para los próximos seis años. La elección ha tenido lugar al concluir su primer mandato, que comenzó el 19 de marzo de 2005, tras la muerte de monseñor Luigi Giussani.
En la votación, que tuvo lugar el 8 de marzo, participaron todos los componentes de la Diaconía central de la Fraternidad de Comunión y Liberación, con una sola ausencia justificada.
Comunión y Liberación es un movimiento eclesial cuyo objetivo es "la educación cristiana madura de sus propios seguidores y la colaboración con la misión de la Iglesia en todos los ámbitos de la sociedad contemporánea". En la actualidad Comunión y Liberación está presente en cerca de setenta países en todos los continentes.