TRES VIAJES ANUALES
Viajar también es gobernar
Pues sí viaja, y cada uno de sus viajes tiene un peso considerable en la conducción práctica de la Iglesia, en la imagen doctrinal y pastoral que Benedicto XVI quiere imprimir a su pontificado. Se mantiene el ritmo de tres viajes al año: estratégicos, densos, bien pensados. Ya tiene hechas las maletas para Camerún y Angola, y el domingo en el Ángelus no podía disimular la alegría al anunciar la ansiada peregrinación a Tierra Santa.