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José Carlos Rodríguez

¿Quién carajo es Javier Milei?

Es un populista que se pone del lado de los trabajadores, explotados por un Estado insaciable, omnívoro.

José Carlos Rodríguez
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Es un populista que se pone del lado de los trabajadores, explotados por un Estado insaciable, omnívoro.
Javier Milei, en su acto de cierre de campaña de las PASO 2021. | EFE

Javier Milei tiene el aspecto de una estrella del rock. Sus ojos, a punto de estallar, son inquisidores y se clavan como puñales en sus contrincantes. El pelo, imposible, desmiente la seriedad de su gesto o su formalidad en la vestimenta. Y su voz está siempre a punto de despegar, como si corriese por una pista con cuatro motores a toda potencia.

Es la gran sensación de las PASO argentinas de este año, unas elecciones que han supuesto una enorme derrota del kirchnerismo. Quien no conozca el país no entenderá hasta qué punto está limitado el acceso de cualquier ciudadano a la competición política, y no sabrá por qué lo que ha logrado está cerca del milagro. Ese milagro ha sido posible por la debacle del kirchnerismo, el merecido descrédito del macrismo una crisis económica que hace que Argentina sea un volcán del que mana lava sin descanso, y aún así está a punto de estallar.

Milei se ha presentado contra todos. Contra Cristina, claro, y contra el muñeco que tiene de presidente. Contra la casta política. Contra los liberales asimilados por el sistema. Contra millones de argentinos que malviven con lo que les paga el Estado. Contra los impuestos, el keynesianismo y la justicia social. A Milei no se le pone nada por delante. Y si es el caso, lo arrolla.

Porque Milei es, ante todo, un polemista. A una argentina criada en Cuba y entusiasta de la cruel dictadura castrista le insistía en que si aquello es un paraíso, ¿por qué no se volvía? "¿Sabés qué? Si te vas a Cuba, te pago yo el pasaje". Ella rio, por salir del paso. Un político le niega la capacidad del mercado para regular los precios. Le responde nuestro hombre:

Políticos como él, que niegan la ley de la gravedad, te dicen que te tires de un piso 100. Y cuando te estrellás contra el piso te dicen: "Eh, la culpa es tuya". ¡Acaba de negar el valor de la economía! ¡Acaba de negar la evidencia empírica!

Es experto en desarrollo económico en Argentina, país que fue epítome de la prosperidad hasta los 40 del siglo pasado y que hoy tiene a una parte importante de la población con sus necesidades más básicas desatendidas. Esa debacle argentina, esa caída del Imperio Romano acelerada y tragicómica, esa rebelión de Atlas en la que nadie quiere producir porque su fruto se lo llevan otros, tiene una causa y no tiene otra: el peronismo.

"Mi general", le preguntó un ayudante al admirador de Mussolini: "Y todo esto, ¿cómo lo vamos a pagar?". A Perón se le abrieron los ojos como platos. "¿Cómo que de qué modo lo vamos a pagar? ¡Argentina es rica!". Y lo era, vive Dios. Venía de ser uno de los países más liberales del mundo y pasó a ser uno de los más socialistas.

Los jóvenes le adoran. Y le votan. Economista de sólida formación, su medio no son los artículos o los libros, y ha escrito varios, sino YouTube. El repositorio de la civilización audiovisual, en el que alimentan su imaginación millones de jóvenes a los que se les ha olvidado qué es un mando a distancia. Ahí, frente a una cámara, Milei es un león rodeado de impalas.

Explica la economía como un moderno Bastiat. Por eso se le entiende perfectamente. Pedirle a un legislador que te suba los impuestos "es como que vos vayas a tu jefe y le digas: ¿me bajás el sueldo?". O, por ejemplo, "cuando vos hablás de que hay un derecho, alguien lo tiene que pagar". Y en la Argentina, dice Milei, hay 8 millones de trabajadores que sufragan los cheques públicos de 20 millones de súbditos del Estado. "El 42 por ciento de los gastos de la nación son salarios. Son todos los tongos de la política", nos dice. En España, según datos de la EPA, no llegan a 16 millones los españoles en la economía productiva que sostienen al resto; no nos vendría mal un Milei español.

Por eso, cuando le preguntan: "¿Qué creés que le podés aportar vos al Congreso que no le pueden aportar otros?", Milei responde: "Devolverle el poder a los ciudadanos; que vuelvan a tener poder sobre su propio futuro y no [sean] esclavos de una corporación política chorra, parasitaria e inútil". En España, quienes nos dijeron que lucharían contra la casta han multiplicado su riqueza en un lustro y se han comprado un chalé de lujo. En Argentina, Milei ha anunciado que renunciará a las dietas que le ofrece el Congreso. Milei es un populista que se pone del lado de los trabajadores, explotados por un Estado insaciable, omnívoro. Otros sólo tenían prisa por participar del banquete.

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