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ECONOMÍA

Vuelve Aguirre

El reducido tamaño de la Escuela Austriaca no le ha permitido estudiar las distintas disciplinas de la economía tanto como le habría gustado. Así, sus miembros se han volcado en la teoría económica pura y descuidado la historia económica o la economía aplicada.

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El del pensamiento económico es otro de los campos indebidamente relegados por los austriacos, y eso que dos de los mejores libros sobre la materia han salido de la órbita austriaca: la Historia de la política económica en Alemania de Wilhelm Roscher, maestro de Carl Menger, y la Historia del análisis económico de Joseph Schumpeter, discípulo de Böhm-Bawerk. Sólo el gran Murray Rothbard se atrevió a retomar esta olvidada línea de investigación, en sus dos volúmenes de Historia del pensamiento económico; lamentablemente, la muerte le sorprendió antes de poder concluirla.

Desde entonces, salvo artículos académicos sobre temas específicos, no hemos podido disfrutar de una obra que, siguiendo la tradición austriaca, analice de manera más o menos sistemática las distintas ideas y teorías que han defendido los economistas más relevantes. Afortunadamente, el nuevo libro de José Antonio de Aguirre viene a llenar, al menos en parte, esta importante laguna.

Aguirre es uno de los mayores expertos en la Escuela Austriaca de España y, posiblemente, del mundo. Los seguidores más entusiastas del pensamiento austriaco probablemente lo conozcan por la editorial Aosta, de la que es fundador, dedicada a publicar en español a autores de la talla de Wicksell, Fisher, Hayek o Böhm Bawerk, a cuyos textos suele añadir magníficos e iluminadores prefacios.

Esta intensa labor profesional e intelectual le ha mantenido alejado durante casi 25 años de la redacción de libros propios (el último fue El poder de emitir dinero). Con El capitalismo y la riqueza de las naciones ha puesto punto final a tan extenso período.

Adam Smith.El objeto de Aguirre en esta obra no es tanto historiar las ideas cuanto explicar cuáles son las causas subyacentes a un crecimiento económico sostenido y estable. Para responder a esta cuestión analiza con gran rigor las diversas teorías sobre el asunto que han circulado en nuestra ciencia, desde las de Adam Smith hasta las de Paul Romer. Pero como lo que se ha propuesto es estudiar no sólo el crecimiento duradero y estable, indaga asimismo en las causas de las fluctuaciones a corto plazo que padecen las economías: los famosos ciclos.

Aguirre demuestra unos profundos conocimientos sobre la materia, fruto de sus lecturas y relecturas de Böhm Bawerk, Wicksell, Fisher, Hayek y Keynes, pero también de la nueva macroeconomía clásica (Lucas, Sargent, Wallace y Prescott). Se agradece, y al mismo tiempo sorprende, la claridad expositiva con que desmenuza las diversas teorías sobre conceptos tan complicados como capital o tipo de interés; e intenta sacar algo en claro de las distintas posiciones. Precisamente por ello, por su detenido análisis de los modelos neoclásicos desde una perspectiva austriaca, todo economista ortodoxo debería leer estas páginas con atención. Con un poco de suerte, al cerrar el libro más de uno se avergonzará de haberse perdido durante lustros en modelos irreales sobre el capital y el interés, en lugar de haber leído y estudiado las riquísimas teorías austriacas.

Por supuesto, no se trata de una obra tan ambiciosa como la de Rothbard, ya que básicamente se centra, como digo, en las teorías del crecimiento y el ciclo económico –y además, dentro de éstas, le falta, a mi juicio, una teoría del dinero y de la liquidez que las terminen de apuntalar–. Aun así, se trata de un gran libro para quien quiera iniciarse en estos temas desde el enfoque correcto –el austriaco– o para quien ya tiene ciertos conocimientos buenos pero le faltan piezas por encajar. Especialmente recomendable, por cierto, en tiempos de crisis como los actuales, donde el arrogante desconocimiento de la Academia sobre las teorías que expone Aguirre se deja sentir con particular intensidad.

Estoy en desacuerdo con algunos, pocos, argumentos de Aguirre; por ejemplo, con su postura respecto del patrón oro. Al fin y al cabo, Aguirre es un seguidor de Böhm-Bawerk filtrado por Hayek y yo soy un seguidor de Menger filtrado por Mises. Pero, desde luego, estos pequeños detalles no desmerecen esta obra, que quizá sea la más importante de las que se publiquen este año sobre teoría económica. Una gota de sensatez en medio de un océano de disparates.


JOSÉ ANTONIO DE AGUIRRE: EL CAPITALISMO Y LA RIQUEZA DE LAS NACIONES. Unión Editorial (Madrid), 2009, 467 páginas.
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