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Miguel del Pino

El verano de las plagas

El adelanto de la primera ola de calor obliga a tomar medidas de emergencia con referencia al control de las plagas.

El adelanto de la primera ola de calor obliga a tomar medidas de emergencia con referencia al control de las plagas.
Plaga de langostas en la comarca de La Serena en Extremadura que está afectando a cultivos, pastos y ganadería | Europa Press

El adelanto de la primera ola de calor del verano que hemos sufrido este mes de junio, realmente excepcional con respecto a las estadísticas climáticas, obliga a tomar medidas de emergencia con referencia al control de las plagas.

Hasta la plaga bíblica de la langosta ha reaparecido este año en tierras extremeñas, y ha sido muy madrugadora en alcanzar la fase gregaria que mueve a los individuos a agruparse hasta hacerse devastadora.

La langosta gregaria puede asolar extensiones de cultivos realmente preocupantes para la economía agrícola. Para la sanidad, son muy importantes los insectos picadores de sangre (hematófagos), fundamentalmente los mosquitos, a cuyas picaduras hay que añadir las de los ácaros, como las garrapatas.

Cada grupo zoológico parásito requiere un estudio y un protocolo de lucha específico, vamos a abordar el problema distinguiendo en principio las plagas de nuestra especie y las que afectan a nuestros animales.

Los peligros sanitarios para el hombre

Comencemos por la "aviación enemiga": los insectos que pican no solo son peligrosos por las molestias que puede causar el veneno que algunos inoculan, como abejas, avispas y otros himenópteros, venenos potencialmente letales para las personas alérgicas, sino también por las enfermedades que otros, como muchos dípteros, son capaces de transmitir.

"El que avisa no es traidor", podrían aducir en su descarga muchos himenópteros picadores, ya que adoptan libreas de colores de aviso de peligro, por ejemplo amarillo y negro, también otras veces rojo y negro: basta la visión de un insecto volador portador de esta coloración para que tomemos medidas, aunque a veces no sea necesario, porque hay especies inofensivas que se disfrazan con la misma vestidura para evitar ser molestadas. A este fenómeno se le da el nombre de mimetismo.

El grupo de los insectos dípteros picadores, a los que solemos conocer como mosquitos, cuenta con numerosas especies que no llegan a ser peligrosas sino simplemente molestas por el prurito, a veces duradero que ocasiona sus picaduras, pero algunas especies, por cierto, casi todas importadas, son realmente peligrosas.

Aedes albopictus, llamado "mosquito tigre", es el ejemplo más significativo de insecto invasor peligroso. Se ha extendido de manera muy preocupante por la costa este peninsular y su picadura puede transmitir graves enfermedades que hasta hace pocos años se consideraban exóticas. Este Aedes albopictus no es la única especie de su género que ha conseguido invadirnos: Aedes aegypti, transmisor de enfermedades como el zika, ha aparecido recientemente en Canarias, donde está siendo sometido a medidas de control ejemplares.

Aedes y otros muchos culícidos (así se denomina su familia) son considerados en medicina como "vectores", es decir agentes intermedios de las enfermedades que transmiten al picar a animales reservorio de virus, bacterias y protozoos, y posteriormente al hombre.

También son Dípteros lo Phlebotomos, diminutos mosquitos con forma de Mantis que transmiten enfermedades tropicales como la Leishmaniosis, tanto a los animales como al hombre. El área de distribución de estos dípteros es fundamentalmente tropical, pero también se encuentran en la cuenca mediterránea, y en las últimas décadas se han hecho particularmente abundantes.

La mayoría de las especies de mosquitos crían sus larvas en el agua dulce o el barro, de manera que el control de este tipo de hábitat es fundamental para la disminución de este tipo de plagas, pero también las medidas higiénicas son importantes desde el punto de vista sanitario.

Recordemos el ejemplo de los chinches, en este caso insectos del orden hemípteros; durante el pasado siglo fueron plaga habitual de las camas en habitaciones poco dotadas de medidas higiénicas. Los chinches, también nombrados en femenino, "las chinches", no suelen pasar de picadores molestos que no dejan dormir al parasitado, pero no hay que descartar su papel de transmisores de enfermedades, algunas poco habituales y por tanto difíciles de diagnosticar.

Los, o las, chinches habían sido prácticamente erradicadas de España pero en los últimos años vuelven a detectarse, siempre en relación con lamentables situaciones de hacinamiento de personas y de falta de condiciones higiénicas. Afortunadamente la reducción de su hábitat a las camas hace sencilla la lucha contra ellas.

Los peligros para los animales domésticos

Es difícil separar este terreno del de la peligrosidad para nuestra especie, pero desde luego algunas plagas como las garrapatas o ciertos mosquitos, son más importantes como vectores para los animales. La Leishmaniosis ha acabado con la vida de una parte importante del censo canino en zonas especialmente parasitadas.

Las garrapatas no solo son peligrosas para el ganado, en el caso de los domésticos para el perro por la abundante extracción de sangre que practican, sino también por ser transmisoras de enfermedad parasitaria conocida como Fiebre de Lyme, que se ha multiplicado al menos por tres en muy pocos años. El ser humano detecta al ácaro y se desprende del mismo, pero en las mascotas y el ganado puede producir infecciones masivas.

A la hora de proponer mecanismos de lucha lo mejor es recurrir a la combinación de todos los medios disponibles, como collares impregnados de repelentes, pipetas, jabones de baño o aerosoles. Algunos de ellos no emplean productos químicos insecticidas, sino repelentes naturales como la margosa o neem, el aceite de lavandino o la citronella. Esta posibilidad de lucha con fitoterapia no resulta desdeñable.

En definitiva, debemos prepararnos para enfrentar un verano especialmente molesto en cuanto a plagas parasitarias, al menos que no nos cojan desprevenidos.


Dedicatoria:

A mi entrañable amigo y admirado profesor el Dr. Benjamín Fernández Ruiz, catedrático emérito de Citología e Histología de la Universidad Complutense, académico de Farmacia y maravilloso docente, recientemente fallecido.

In memoriam.

Miguel del Pino, catedrático de Ciencias Naturales

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