Pillan a un ladrón tomándose una cerveza en la casa de al lado
La Guardia Civil ha detenido en Mairena del Alcor a un hombre de 38 años, C.P.S., después de entrar en una casa para robar y refugiarse en una vivienda contigua para tomarse una cerveza. Los hechos se produjeron a las 2.30 horas de este lunes, cuando un vecino de Mairena se despertó al oír ruidos en la cocina de su casa, por lo que se levantó de la cama y, pensando que era su hijo, lo llamó a voces, momento que el ladrón aprovechó para huir.
Según un comunicado del Instituto Armado, al llegar el propietario a su cocina y ver todo revuelto, llamó al teléfono de emergencias, por lo que dos patrullas de la Guardia Civil acudieron al lugar de los hechos para intentar localizar al huido.
La "sorpresa" de los agentes se produjo cuando encontraron al presunto ladrón tumbado en un balcón de la casa colindante y bebiendo cervezas, mientras la vivienda se encontraba muy desordenada y con muchos cajones abiertos. Al detenido, durante el cacheo, se le encontró un reloj robado en la vivienda aneja, por lo que fue arrestado por un delito de robo con escalo en los dos pisos.
Antes, C.P.S. tuvo que ser trasladado a un centro sanitario cercano al quejarse de dolor en una pierna provocado, según dijo, por la caída de un tejado. A este hombre, que ha sido puesto a disposición de un juzgado de Carmona, le constan "numerosos antecedentes", según la Guardia Civil, entre robos con fuerza, amenazas, resistencia y desobediencia.
Se divorcia sin querer estando borracho
Las leyes musulmanas del divorcio son inflexibles en la India: de nuevo otra pareja ha sido obligada a separarse después de que el marido, en estado ebrio, pronunciase tres veces la palabra "talaq" (divorcio). El Código Civil indio que regula las leyes de familia para los musulmanes es muy claro: la repetición tres veces en voz alta y con testigos de la palabra "talaq" es suficiente para perfeccionar legalmente el divorcio.
Eso fue lo que hizo hace poco Sheikh Ershad, un hombre de 40 años, humilde conductor de "rickshaw" (motocarro para el transporte público) de la localidad de Idgamahala, en el estado oriental de Orissa, cuando regresó a casa después de tomarse unos cuantos tragos con los amigos. La mala suerte hizo que el "talaq, talaq, talaq" fuese escuchado por varias personas, por lo que Ershad fue obligado por el consejo del pueblo a separase de su esposa, Najma Biwi, con la que tiene tres hijos. "Discutí con mi mujer sobre una tontería", explicó Ershad a la agencia de noticias IANS, y reconoció: "yo estaba borracho y repetí tres veces la palabra talaq".
El pobre Ershad, que no se imaginaba las graves consecuencias que tendrían sus palabras, cuenta apesadumbrado como "el Comité Local se enteró por los vecinos de lo que había ocurrido, se reunió y ha ordenado a mi esposa tomar otro marido". La borrachera le está saliendo cara a este hombre, que ha tenido que recurrir a la Comisión Nacional de Derechos Humanos para pedir protección e impedir que otros vecinos del pueblo contraigan matrimonio con su ahora ex mujer.
Según las leyes islámicas, Biwi no puede regresar con su marido hasta que no se haya casado y divorciado de otro hombre, una costumbre llamada "Halala". Sin embargo, Biwi ha dejado claro que no quiere separarse de su esposo, lo que no ha impedido que los vecinos hayan seleccionado ya un nuevo pretendiente para ella, que se niega a aceptar el dictamen de la sociedad.
Promociona un video juego anti japonés para lavar su imagen
Una famosa actriz televisiva china intenta limpiar su imagen promocionando un videojuego en internet sobre la guerra contra Japón (1937-45), después de haber sido criticada por vestirse con modelos con la bandera japonesa, informó el diario "China Daily". Zhao Wei se hizo famosa por el estilo masculino con el que interpretaba a una de las protagonistas de la serie televisiva "Huan Zhu Ge Ge", pero cayó en desgracia en 2001 cuando, al posar como modelo para la revista "Fashion", se enfundó varios vestidos estampados con la bandera nipona.
Su intento por recuperar su buena imagen a través de la promoción de este videojuego, creado con motivo del 60 aniversario de la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa, está siendo infructuoso, a juzgar por las críticas que está recibiendo estos días en internet.
"¿Se puede eximir a un asesino a pesar de que haya ayudado a la sociedad? ¿Hay que perdonarle por haber herido los sentimientos del pueblo chino?", se pregunta un patriota chino apodado "duziyue1985" en un foro on line. "Antes escogería a una prostituta que a Zhao, cuyo comportamiento hiere nuestros sentimientos", asegura otro, apodado "Du Diao Qian Nian Xue", aún más airado.
Las relaciones entre China y Japón, hoy en día las mayores potencias asiáticas, viven desde hace un año su peor momento en décadas, por el marcado nacionalismo de sendos gobiernos que apelan a traumas históricos no superados y por su batalla por conseguir recursos naturales.
