Las informaciones rumorísticas se incorporan con pereza tras el puente. El desfile más que forzado organizado por Bono en el día de la Hispanidad no ha satisfecho, realmente, a nadie. Incluso en el telediario de la 2 –aquél que presentaban Fran Llorente y Lorenzo Milá– entrevistaban a un veterano de la división Leclerc. El señor afirmaba que si llega a saber que compartiría tribuna y desfile con su enemigo no hubiera venido. Claro, que incluso sacaron una imagen en que el antiguo exiliado le recriminaba al de la división Azul. Si desde abajo estaban las cosas así, podemos imaginar la intención de las declaraciones de Zapatero en la que decía que esta era la primera vez que desfilaban los republicanos, porque los “otros” lo hacían siempre. Menos mal que la intención del ministro de defensa era la concordia, porque si no cualquiera sabe. A la espera estamos de que la campaña de levantamiento de cadáveres de la guerra liderada por el PSOE incluya las purgas y matanzas de los responsables de la República.
Para terminar. Sí había banderas estadounidenses. Lo que pasa es que, por lo menos el que esto escribe, sólo las vio en el programa sarcástico de humor de Telecinco “Pecado Original”. No una, si no muchas. Pero en concreto una gran bandera reversible: por u lado la española, por el otro la estadounidense. Al agitarla quedaba espectacular. El reportero se quedó con una mirada ciertamente despistada. La televisión nacional no lo recogió. Ya saben, pluralismo. Por último, más allá de los comentarios de los múltiples apartes que este martes se produjeron. El desfile fue más corto.