No es una casualidad; o sí. A la ministra de la Vivienda, María Antonia Trujillo, no le van bien las cosas con sus casas en Madrid. Sabíamos de su dúplex junto a las dependencias de su ministerio, en Nuevos Ministerios. Sólo su decoración costó un ojo de la cara. Pero ahora nos enteramos que utiliza otro piso de Patrimonio, en la Plaza de España. Más concretamente en el ministerio de Administraciones Públicas, dirigido por el valenciano Jordi Sevilla.
El caso es que, según El Semanal Digital, María Antonia Trujillo la emprendió de nuevo con obras y estiró el apartamento unos cuantos metros, invadiendo parte de la zona donde se ubica la cafetería del ministerio, para indignación de los funcionarios. Según cuentan funcionarios a la Garganta Profunda de ESD, "la mala fortuna quiso que la ampliación de las dependencias privadas de la ministra se hiciese a costa de reducir metros cuadrados a la cafetería de las oficinas ubicadas en la sede de Plaza de España. Es decir, la Dirección General para la Administración Local, la Intervención Delegada y el Archivo General del Ministerio". Jordi Sevilla ya piensa en echarle el cierre al citado piso. La ministra de la Vivienda, desahuciada. Sería digno de sonrisas.
Por cierto, que el chalecito de Trujillo –de Patrimonio, aclaremos– lo comparte con la ministra de Cultura, Carmen Calvo, que tan mal se lleva con su vecina de enfrente, la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez. Y sobre Carmen Calvo cuenta también ESD que hay novedades. Resulta que la andaluza "presidió el Real Patronato del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en el que tomaron posesión de sus cargos los nuevos vocales designados por la titular de este Departamento". Y entre los vocales de libre designación, una sorpresa. Dice ESD que "se ha elegido al nuevo vicepresidente del Patronato. Un viejo conocido en esto de política, el ex ministro socialista de Industria y Economía, Carlos Solchaga". Añadimos nosostros, presidente del periódico de Prisa Cinco Días.