Ya era hora. Según ha constatado la Garganta Profunda de El Semanal Digital en Génova, Miguel Herrero de Miñón ha renunciado como militante del PP. Menos mal. El caso es que, según cuenta esta información, la renuncia de Herrero de Miñón ha sido motivo de alegría. En Génova se han sentido aliviados: "Lo chusco era que siguiera teniendo el carnet"; "Pasmaba su demagogia, su osadía a la hora de defender ciertos postulados y, sobre todo, su descarada adulación al nacionalismo que le llena el pesebre". Recuerda ESD que en los últimos años ha mantenido estrechas relaciones con el Grupo Prisa y el PNV y ha defendido públicamente el encaje constitucional del derecho de autodeterminación del País Vasco, hasta el punto de que “fue galardonado con el Premio Sabino Arana y se le considera, como mínimo, inspirador del Plan Ibarretxe”.
El Confidencial se centra este lunes en la fiesta al jefe de seguridad del Frente Popular y responsable, según el libro de C. Vidal, de las ejecuciones sumarias de Paracuellos, el que fuera secretario del PCE, Santiago Carrillo. En apariencia la fiesta con motivo del 90 cumpleaños fue un gran éxito de asistencia. “Asistieron más de 300 políticos en activo y en retirada”, cantantes y locutores, aunque hubo demasiadas ausencias. Cuenta EC que “muchos de los que no acudieron finalmente se excusaron por problemas de agenda, como Felipe González, Pasqual Maragall, Manuel Fraga, Xavier Arzalluz o el propio rey Juan Carlos”. Sin embargo, a otros, “como al portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, Alfredo Pérez Rubalcaba, no les quedó esa posibilidad para justificar su ausencia. Simplemente porque su presencia en la fiesta fue declarada non grata”. Y, ¿por qué? Dice EC que “porque así lo quiso Santiago Carrillo Menéndez, hijo del histórico dirigente comunista y profesor de matemáticas en la Universidad Autónoma de Madrid”. El motivo es porque el hijo del comunista se sintió agraviado cuando Pérez Rubalcaba “tuvo responsabilidades en el Ministerio de Educación durante los Gobiernos de Felipe González -primero fue secretario de Estado y, más adelante, ministro- impidió la promoción de Santiago Carrillo hijo en la universidad”. El resentimiento funciona en muchas personas, y en ese ambiente más.
