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Sergio Valentín

Militão, Vinicius, la prensa y la paciencia

Ambos han sufrido una transformación radical en un corto periodo de tiempo. No valían para el Madrid y ahora son referentes. La confianza es clave.

Militão, Vinicius, la prensa y la paciencia - Sergio Valentín
Rodrygo, Vinicius y Militao. | EFE

¿Es Éder Militão el mejor central del mundo? No soy experto en fútbol internacional para poder contestar a esta pregunta que, por otro lado, ya me parece lícita. Lo es porque Militão está en un estado de forma extraordinario y desde hace ya casi un año, desde enero cuando empezó a jugar por las lesiones de Raphaël Varane y Sergio Ramos. Si no es el mejor, no creo que haya cinco centrales mejor que él en Europa y desde luego sí puedo afirmar que es el mejor de LaLiga. El caso de Militão es similar al de Vinicius. Ambos han demostrado lo importante que es en el fútbol la paciencia y mas con jugadores jóvenes. Aunque no lo parezca, o a mí por lo menos me sucede con él, Militão aparenta tener más años de los que marca su cartilla de nacimiento. Tiene solo 23 años.

Ese proceso de maduración necesita de tiempo y mas si estás en el Real Madrid, club donde no existen proyectos a medio o largo plazo. Se fichan futbolistas jóvenes, claro, pero cuando saltan al césped con esa camiseta, se espera un rendimiento inmediato. El Madrid no es la Real Sociedad donde salen canteranos nuevos cada semana. Si Florentino Pérez te ha elegido es porque espera mucho de ti y por lo general, se habrá hecho una apuesta económica importante. El Real Madrid tampoco es el Barcelona donde se ha asumido el "esto es lo que hay". Tampoco es el Atlético de Madrid donde no sucede nada si no se gana ningún título esta temporada. En el Real Madrid solo importa el presente y el futbolista tiene que saberlo. Además de ser bueno en el terreno de juego, tiene que ser igual de bueno cuando se marche a casa sin haber jugado otro partido mas. Tiene que saber que en el Real Madrid se funciona así y solo cabe trabajar y esperar otra oportunidad para hacerlo bien y tener la suerte de tener algo de continuidad. Zidane no dio ninguna continuidad a Vinicius y Militão. Ninguna. ¿Y qué hicieron? Esperar y trabajar. Cosa que no hizo, por ejemplo, Martin Ødegaard.

Vinicius y Militão son el resultado de un largo proceso donde es clave, además de la paciencia y el trabajo, la confianza. Vinicius es la misma persona, que no el mismo futbolista, que mandaba al limbo el 99% de sus ocasiones. Militão es la misma persona, que no el mismo futbolista, que no servía para jugar en el Real Madrid. Si pueden, hagan el ejercicio y vean el encuentro de la pasada temporada ante el Shajtar Donetsk en Valdebebas. Van a alucinar viendo a Militão y con la transformación radical, en tan poco tiempo, de un central que dio un recital en San Sebastián, una de las plazas más complicadas de España. Sin faltas, con una admirable exuberancia en el corte, intuitivo, rápido y sobrado en el juego aéreo ante Sørloth e Isak, dos delanteros altos. Ambos, Vinicius y Militão, han sido objeto de burla de aficionados y de la prensa sensacionalista. El delantero ha pasado de ser escogido el último de la clase, a ser la primera elección de cualquier capitán. Le querría ahora cualquier club porque es el jugador más desequilibrante de LaLiga. Del mundo, como no soy experto, no lo aseguro, pero en España sí lo es. Y Militão, junto a Alaba, ha logrado ni más ni menos que nadie se acuerde de Sergio Ramos y Varane. Piensen en esta frase porque son palabras mayores. No ganarán 4 Champions League, pero esta temporada, la primera sin los dos legendarios centrales, nadie suspira echándoles de menos.

No sé si en el futuro podré titular una columna "Las similitudes de Vinicius, Militão y Jovic", pero el delantero tiene en sus dos compañeros el ejemplo perfecto de lo que tiene y no tiene que hacer. A mí me pasa con Jovic lo mismo que con Militão. No sé si porque ya está casado, porque siempre está serio o porque parece que ha vivido una guerra, pero tiene solo 23 años, menos de los que aparenta. La lesión de Benzema y su sobresaliente e inesperada segunda mitad ante la Real Sociedad, me hacen cambiar de perspectiva y pensar que rehabilitar a Jovic ya no es imposible. Estaba claro que lo era jugando diez minutos cada cinco, seis o siete partidos. Lo es con casi todos, pero con Jovic desde luego. Ahora, por la lesión de Benzema, tendrá algo de continuidad y quizá se gane y adquiera esa confianza tan importante de la que hemos hablado.

Al margen de este asunto del que hoy quería hablar, me gustaría recalcar que el Real Madrid, a principios de diciembre, saca 8 puntos al Sevilla, 10 al Atlético de Madrid y Real Sociedad y 16 al F.C Barcelona. Si los blancos no ganan esta Liga solo habrá una explicación y eso pasa por no hacer más rotaciones y/o cambios. No sé si la lesión de Benzema tiene algo que ver con que no haya descansado en ningún partido por decisión técnica. No sé si a Vinicius a quien veo más cansado en los minutos finales en el último mes, le sucede esto porque lleva 20 partidos seguidos como titular. No sé si Modric acabará lesionándose porque juega casi todo con 36 años. Solo sé que el resto de entrenadores utiliza más el resto de su plantilla. Ya sé que el resto de entrenadores van por detrás de Ancelotti en la clasificación, por eso digo que ahora, aprovechando esa considerable distancia en la clasificación, podría empezar a dosificar a ciertos futbolistas para que no suceda lo mismo que pasó con Luxemburgo o con el propio Ancelotti. Por cierto, son ocho victorias en los últimos ocho partidos. Me parece alucinante con el fútbol tan igualado como está ahora.

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