
Las luces del vehículo son un elemento esencial para garantizar la seguridad en carretera, ya que permiten al conductor ver y ser visto en todo tipo de condiciones. Su uso adecuado resulta especialmente relevante durante la noche y en situaciones de baja visibilidad provocadas por la lluvia, la niebla o la nieve.
La Dirección General de Tráfico (DGT) subraya que el uso adecuado de las luces del coche son fundamentales y recuerdan las diferencias.
Las luces de cruce, de uso obligatorio, iluminan la vía sin deslumbrar a otros conductores. Debe estar siempre de noche o con malas condiciones de luz. . Las luces de carretera amplían el campo de visión en tramos poco iluminados, aunque deben desactivarse al aproximarse a otros vehículos, es útil por la noche en carreteras insuficientemente iluminadas.
Por su parte, las luces de posición señalan la presencia y la anchura del coche y acompañan siempre al resto del alumbrado, son blancas por delante y rojas por detrás.
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— Dir. Gral. Tráfico (@DGTes) February 1, 2026
En condiciones meteorológicas adversas, los faros antiniebla adquieren un papel fundamental. Los delanteros son blancos, opcionales y mejoran la visibilidad lateral, mientras que los traseros, obligatorios en casos de visibilidad muy reducida, alertan al resto de usuarios de la presencia del vehículo, son rojos y luces más intensas que las de posición,
Completan el sistema las luces de marcha atrás, que se encienden automáticamente al iniciar la maniobra.

