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La DGT explica cómo ahorrar hasta 500 euros en gasolina ante la escalada del petróleo

Según ha afirmado este organismo, entre el 30 y el 50% del gasto de combustible depende de la manera de conducir del propietario.

Según ha afirmado este organismo, entre el 30 y el 50% del gasto de combustible depende de la manera de conducir del propietario.
Cartel de precios en una gasolinera. | Europa Press

La escalada bélica en Oriente Medio ha sumido a los mercados energéticos globales en una situación de extrema volatilidad. La intensificación de la guerra de Irán ha provocado un repunte histórico en el precio del petróleo, situando al barril de Brent y al West Texas Intermediate (WTI) por encima de la barrera de los 110 dólares, niveles no vistos desde 2022.

El epicentro de esta crisis es el estrecho de Ormuz, una arteria logística fundamental por la que transita aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado (GNL). También el 30% de los componentes necesarios para los fertilizantes que se consumen en el mundo.

En la actualidad, el elevado precio de la gasolina hace que se vea como un bien más que preciado que se debe aprovechar al máximo posible. Por ello, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha compartido con los conductores españoles una serie de claves que aseguran que pueden reducir el gasto en combustible hasta en 500 euros anuales. Además, estas recomendaciones pueden reducir las emisiones perjudiciales y alargar la vida útil del vehículo.

Correcta presión de los neumáticos

En primer lugar, es muy importante conducir con la presión adecuada en los neumáticos. Según ha comentado el Real Automóvil Club de España (RACE), "conducir utilizando neumáticos con una presión de 0,5 bares inferior a la recomendada por el fabricante hace que el consumo aumente un 2% en áreas urbanas y un 4% en áreas interurbanas".

Además, en casos de viajes largos en los que el coche suele ir más cargado de equipaje, se debe tener en cuenta que es recomendable aumentar dicha presión, utilizando la referencia del fabricante, que suele aparecer en la tapa de la gasolina o en el marco de la puerta. De lo contrario, además del incremento en el consumo de combustible, aumentará también el desgaste en los neumáticos, obligando a adelantar su sustitución.

Marchas más largas

Otra manera de reducir notablemente el consumo es tender a conducir con la marcha más larga posible incluso en la ciudad, respetando por supuesto los límites de velocidad establecidos. Actualmente, los motores de los coches están muy desarrollados y responden perfectamente, aunque se circule a marchas largas a muy bajas revoluciones.

Según ha comentado este organismo de circulación, "lo más recomendable es no apurar las marchas cortas a no ser que el vehículo tenga que arrancar en una cuesta muy pronunciada". Además, como referencia, han indicado que antes de alcanzar los 50 kilómetros por hora ya se debería haber engranado la cuarta o incluso la quinta marcha.

La importancia de la anticipación

Otro punto clave es tratar de conducir a una velocidad moderada y constante, sin altibajos ni cambios de ritmo continuos. En este sentido, se recomienda respetar la distancia de seguridad, para poder circular con tranquilidad sin estar pendiente del freno. En las salidas de los semáforos, la DGT recomienda acelerar de manera progresiva y cambiar aprovechando el mejor rendimiento del motor. De lo contrario, afirman que "se llegará al siguiente semáforo antes que el resto, pero consumiendo tres veces más".

Además, remarcan la importancia de la anticipación. Es decir, cuando se detecta a lo lejos en el horizonte otro coche, un camión, un autobús o cualquier otro vehículo que se encuentra circulando más despacio, es aconsejable dejar de acelerar para llegar con inercia en retención, sin gasto de combustible. Por otro lado, si el coche de atrás sigue acelerando, tendrá que frenar de todos modos cuando se aproxime al de delante, teniendo que recuperar esa velocidad, para lo que el motor tendrá que revolucionarse de nuevo con el consiguiente gasto. Además del combustible, este tipo de anticipaciones permiten también ahorrar en el desgaste de las pastillas de freno.

La aerodinámica del vehículo

Según la DGT, el uso del aire acondicionado supone que el consumo de combustible aumente entre un 10 y un 20%, por lo que este debe utilizarse solo cuando sea realmente necesario. Sin embargo, una solución al calor y al gasto no es conducir con las ventanillas del coche bajadas, ya que todo lo que suponga romper la aerodinámica de un vehículo está directamente relacionado con un mayor consumo.

Por ello, si el maletero se queda pequeño y el conductor se ve obligado a utilizar una baca, conviene recurrir a un portaobjetos cerrado y, a poder ser, con forma aerodinámica. Por otro lado, atar de cualquier manera los objetos en la parte superior del coche, además de una acción que puede resultar extremadamente peligrosa, supondrá un aumento del consumo.

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