
El Perro de Agua Español vuelve a coronarse como la raza canina autóctona más demandada en España. Así lo certifican los datos actualizados del Libro de Orígenes Español (LOE) y el Registro de Razas Caninas (RRC) publicados este lunes por la Real Sociedad Canina de España (RSCE). El podio de las preferencias nacionales lo completan el Mastín Español y el Presa Canario, seguidos de cerca por el Perro de Pastor Catalán y el Ratonero Bodeguero Andaluz, que logra entrar en el selecto grupo de los cinco más buscados.
La hegemonía del Perro de Agua no es solo una cuestión de estética, sino un balón de oxígeno para el patrimonio genético nacional. El presidente de la RSCE, José Miguel Doval, ha destacado que estas cifras son fundamentales "en un contexto en el que gran parte de las autóctonas están en situación de vulnerabilidad". Según el directivo, la elección de estas razas garantiza un compañero con un "carácter previsible" y actitudes definidas, fomentando además la "cría responsable".
Tendencias que se consolidan
Los datos de la RSCE sugieren un cambio de tendencia en el propietario español, que busca animales con una "personalidad definida" y equilibrio emocional. Razas como el Perro de Agua o el Mastín responden a un perfil de perro "fiel y capaz de adaptarse" a distintos entornos. La organización subraya que estos animales son especialmente valorados por su "fuerte vínculo con la familia", funcionando con la misma eficacia en entornos rurales que en núcleos urbanos donde se prioriza la estabilidad de carácter.
Una de las sorpresas del informe es la consolidación del Ratonero Bodeguero Andaluz dentro del top cinco. Su irrupción demuestra que los perros de tamaño pequeño mantienen su vigencia cuando ofrecen "temperamento e inteligencia". Frente a las razas más corpulentas, el Bodeguero destaca por su "energía y facilidad para integrarse en la vida doméstica", siendo la opción preferida para quienes buscan un animal sociable que no pierda su identidad de cazador y guardián de pequeño formato.

