L D (EFE)
La red utilizaba documentos falsos y diversos medios de transporte como pateras para facilitar el cruce de las fronteras a los inmigrantes, que en ocasiones eran camuflados entre los bajos de vehículos transportados en transbordadores, informó este jueves la Policía en un comunicado.
Según el medio utilizado, la organización cobraba entre 3.000 y 4.000 euros a los inmigrantes, que una vez en la península eran recogidos por miembros de la red y conducidos a pisos utilizados para su alojamiento y ubicados generalmente en Algeciras (Cádiz). Allí, los presuntos traficantes los mantenían retenidos contra su voluntad, sometiéndolos a vigilancia y agresiones físicas si oponían resistencia, hasta que sus familiares efectuaban el pago de otros mil euros en una cuenta bancaria que se les indicaba. Otras veces se aprovechaban de su situación de "desorientación y desconocimiento" del país y el idioma para llevarlos a los pisos.
Los tres detenidos son el máximo responsable de la organización, identificado como E.H.H., de 27 años; H.A., de 22, ambos de nacionalidad marroquí, y A.A.L., española de 35 años y compañera sentimental del cabecilla. En el registro domiciliario practicado por la Policía fue liberado un inmigrante indocumentado retenido contra su voluntad hasta que realizara el pago requerido por la organización e intervenidos documentos de identidad y útiles para su falsificación, agendas de datos y justificantes de movimientos bancarios, así como dinero en euros y dirham por valor de unos 2.000 euros.
También fue requisado un vehículo utilizado por la red para el transporte de los inmigrantes, según la Policía, que puso a los detenidos a disposición del Juzgado de Instrucción de guardia de Algeciras. La operación, enmarcada en el Plan de Lucha contra la Delincuencia elaborado por el Ministerio del Interior, fue practicada por agentes adscritos a la Unidad Contra las Redes de Inmigración y Falsedades Documentales (UCRIF) de la comisaría de Algeciras en colaboración con la central y la de Málaga.
Según el medio utilizado, la organización cobraba entre 3.000 y 4.000 euros a los inmigrantes, que una vez en la península eran recogidos por miembros de la red y conducidos a pisos utilizados para su alojamiento y ubicados generalmente en Algeciras (Cádiz). Allí, los presuntos traficantes los mantenían retenidos contra su voluntad, sometiéndolos a vigilancia y agresiones físicas si oponían resistencia, hasta que sus familiares efectuaban el pago de otros mil euros en una cuenta bancaria que se les indicaba. Otras veces se aprovechaban de su situación de "desorientación y desconocimiento" del país y el idioma para llevarlos a los pisos.
Los tres detenidos son el máximo responsable de la organización, identificado como E.H.H., de 27 años; H.A., de 22, ambos de nacionalidad marroquí, y A.A.L., española de 35 años y compañera sentimental del cabecilla. En el registro domiciliario practicado por la Policía fue liberado un inmigrante indocumentado retenido contra su voluntad hasta que realizara el pago requerido por la organización e intervenidos documentos de identidad y útiles para su falsificación, agendas de datos y justificantes de movimientos bancarios, así como dinero en euros y dirham por valor de unos 2.000 euros.
También fue requisado un vehículo utilizado por la red para el transporte de los inmigrantes, según la Policía, que puso a los detenidos a disposición del Juzgado de Instrucción de guardia de Algeciras. La operación, enmarcada en el Plan de Lucha contra la Delincuencia elaborado por el Ministerio del Interior, fue practicada por agentes adscritos a la Unidad Contra las Redes de Inmigración y Falsedades Documentales (UCRIF) de la comisaría de Algeciras en colaboración con la central y la de Málaga.
