L D (Agencias) El ex marido de la mujer se entregó a primeras horas de la mañana de este martes en la Comisaría de Delicias acompañado por un letrado, se inculpó y aseguró que los restos encontrados en el río pertenecían a Benita del Valle, extremo que ún no puede confirmarse a la espera de las pruebas de ADN que se llevan a cabo para comprobarlo científicamente, según informaron fuentes de la Subdelegación del Gobierno.
Las coincidencias del cabello y un piercing que la desaparecida llevaba en la nariz apuntan hacia esta hipótesis, aunque no se ha confirmado, ya que sobre el caso se ha decretado el secreto de sumario, informa Europa Press.
La hija de Benita del Valle, Rebeca Rodríguez, aseguró desconocer la detención de su padre y explicó que en estos momentos se dirigía al domicilio familiar para conocer más circunstancias sobre el caso ya que la policía no confirmó este extremo. Momentos antes de conocerse estos datos, el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Cecilio Vadillo, aseguró que la investigación se encontraba muy avanzada y se conocerían los pormenores del caso una vez que se levante el secreto de sumario decretado por el Juzgado.
No hay relación con la otra cabeza
Por otro lado, descartó que tuviera que ver con éste caso otra cabeza encontrada en el río hace más de un mes, circunstancia que se conoció en los mismos días que los demás restos, aunque su avanzado estado de descomposición ya hizo pensar a los investigadores que no pertenecía al mismo cuerpo que las demás extremidades.
Benita del Valle, de 49 años, desapareció el día 1 de marzo, cuando salió de su casa a las 8.30 horas y desde entonces ninguno de sus familiares o conocidos volvió a verla. En el momento de su marcha llevaba un abrigo negro y nada que hiciera pensar que se iba de viaje.
La desaparecida, de pelo rubio, residía con su ex marido, del que se había divorciado recientemente en un proceso amistoso. "Siguieron conviviendo juntos sin ningún problema", días después de su desaparición su hijo David Rodríguez del Valle, quien aseguró que desde un primer momento los cuatro hijos de la pareja descartaban totalmente la posible implicación de su padre en la desaparición, quien se encontraba desconsolado por la situación.
