L D (EFE)
El cuerpo fue localizado por un grupo de niños que estaban celebrando en la playa de San Amaro la noche de San Juan en torno a una hoguera. Los menores descubrieron en la orilla el cadáver de un inmigrante que había sido arrastrado por el oleaje hasta la costa, en la bahía norte de Ceuta.
El juez de guardia y el médico forense se personaron en la zona y determinaron que el cadáver corresponde a un varón de raza negra, de entre 25 y 30 años, 1,80 metros de estatura y que carecía de documentación. El inmigrante vestía un traje de neopreno de color azul y negro y zapatillas de deporte, lo que hace presumir que intentó entrar a nado desde las costas marroquíes.
El primer examen preliminar del forense determinó que la causa de la muerte fue la de asfixia por inmersión y que la misma podía haber tenido lugar 24 horas antes del hallazgo del cuerpo. La Guardia Civil instruyó las diligencias del suceso y trasladó el cuerpo al tanatorio municipal.
El juez de guardia y el médico forense se personaron en la zona y determinaron que el cadáver corresponde a un varón de raza negra, de entre 25 y 30 años, 1,80 metros de estatura y que carecía de documentación. El inmigrante vestía un traje de neopreno de color azul y negro y zapatillas de deporte, lo que hace presumir que intentó entrar a nado desde las costas marroquíes.
El primer examen preliminar del forense determinó que la causa de la muerte fue la de asfixia por inmersión y que la misma podía haber tenido lugar 24 horas antes del hallazgo del cuerpo. La Guardia Civil instruyó las diligencias del suceso y trasladó el cuerpo al tanatorio municipal.
