Los jóvenes en Holanda consumen menos droga que los jóvenes en España, Italia y la República Checa desde que el gobierno despenalizó el hachís a finales de los años 70. Sin embargo, Ámsterdam atrae a turistas que lo único que quieren es fumarse uno o dos porros sin tener que estar vigilante por si viene la policía.
No obstante, los diversos gobiernos conservadores de los últimos años han aumentado las restricciones a la venta de hachís. Y es que el hecho de que los propios holandeses hayan comenzado a quejarse por este turismo de consumo de marihuana y que los gobiernos de los países vecinos estén preocupados porque muchos de sus jóvenes compran droga en Holanda y la llevaban a sus países, ha hecho que las autoridades holandesas se planteen atacar el “turismo de las drogas”.
Las autoridades francesas, belgas y alemanas están particularmente preocupadas por la aparición de lugares de venta en ciudades fronterizas, señala la información.com. Las localidades de Bergen op Zoom y Rosendaal, cerca de la frontera belga cerraron seis de los ocho coffee shops que tenían el año pasado después que los habitantes de esas localidades se quejaran del ruido y el comportamiento de los más de 25.000 turistas que pasaban por allí cada semana.
En Maastricht, las autoridades locales han propuesto convertir los coffee shops en clubs privados sólo para miembros, lo que en la práctica mantendría a los visitantes extranjeros de entrar en estos locales.
