L D (EFE) "Tenemos un marco legal que no es satisfactorio desde el punto de vista del Gobierno", dijo Zapatero ante el pleno del Congreso, en respuesta al portavoz de IU-ICV, Joan Herrera, quien le pidió que modifique de la forma "más rápida posible" una ley como la actual, que tachó de "pésima" e "injusta".
El jefe del Ejecutivo recordó que fue el grupo parlamentario socialista el que recurrió ante el Tribunal Constitucional la ley vigente y que, fundamentalmente, ese recurso se centró "en la privación de derechos esenciales también para los inmigrantes". Se refirió a la existencia de un "horizonte de traslación de directivas muy importantes de la UE en materia de inmigración" y, tras afirmar que esa trasposición se producirá en el segundo semestre del próximo año, dijo que "ese será el momento de abordar, conforme a lo que representan esas directivas y su obligada trasposición, una reforma de la legislación".
El criterio del Gobierno, dijo, es que hay que llegar a un gran consenso para tener una legislación estable ante el fenómeno de la inmigración, en materia de extranjería y, "por supuesto, de asilo". "Tengo el convencimiento de que ese acuerdo, en una mayoría bastante amplia, será posible", dijo Zapatero, quien añadió que "mientras tanto no podemos estar parados" y que, por ello, está a punto de concluir la fase de consultas para aprobar el Reglamento que desarrolle la Ley.
Por su parte, Herrera insistió en que la actual legislación sitúa a los inmigrantes en "inferioridad jurídica flagrante" y les priva de derechos fundamentales. Se quejó de la situación de "colapso" que a su juicio existe en España en torno a la inmigración y, aunque reconoció que algunas de las medidas anunciadas por el Gobierno van en "la buena línea", dijo que "no es suficiente con un reglamento que pone parches pero no solventa la pésima ley que hoy está en vigor".
El jefe del Ejecutivo recordó que fue el grupo parlamentario socialista el que recurrió ante el Tribunal Constitucional la ley vigente y que, fundamentalmente, ese recurso se centró "en la privación de derechos esenciales también para los inmigrantes". Se refirió a la existencia de un "horizonte de traslación de directivas muy importantes de la UE en materia de inmigración" y, tras afirmar que esa trasposición se producirá en el segundo semestre del próximo año, dijo que "ese será el momento de abordar, conforme a lo que representan esas directivas y su obligada trasposición, una reforma de la legislación".
El criterio del Gobierno, dijo, es que hay que llegar a un gran consenso para tener una legislación estable ante el fenómeno de la inmigración, en materia de extranjería y, "por supuesto, de asilo". "Tengo el convencimiento de que ese acuerdo, en una mayoría bastante amplia, será posible", dijo Zapatero, quien añadió que "mientras tanto no podemos estar parados" y que, por ello, está a punto de concluir la fase de consultas para aprobar el Reglamento que desarrolle la Ley.
Por su parte, Herrera insistió en que la actual legislación sitúa a los inmigrantes en "inferioridad jurídica flagrante" y les priva de derechos fundamentales. Se quejó de la situación de "colapso" que a su juicio existe en España en torno a la inmigración y, aunque reconoció que algunas de las medidas anunciadas por el Gobierno van en "la buena línea", dijo que "no es suficiente con un reglamento que pone parches pero no solventa la pésima ley que hoy está en vigor".
