
La Guardia Civil ha detenido en Burgos a un hombre de 35 años como presunto autor de un delito de pornografía infantil por crear y difundir vídeos de contenido sexual generados mediante herramientas de inteligencia artificial. En las imágenes aparecía una joven de 20 años con discapacidad.
Según ha informado la Comandancia de la Guardia Civil de Burgos en un comunicado, la investigación se inició cuando agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial tuvieron conocimiento de la posible elaboración y distribución de material pornográfico en el que se identificaba a una joven desnudándose, sin haber participado ni autorizado la creación de dichas imágenes.
Ante la gravedad de los hechos y la especial vulnerabilidad de la persona afectada, los agentes decidieron iniciar una investigación para lograr el total esclarecimiento del caso. En este proceso resultó fundamental la colaboración del entorno más cercano de la víctima, que permitió a los investigadores avanzar en las primeras diligencias.
Análisis del material
Durante el desarrollo de la investigación, los guardias civiles lograron hacerse con las imágenes y vídeos sexuales para someterlos a un análisis técnico y pericial. Este examen permitió ampliar la información relativa tanto a las circunstancias en las que se habían generado los contenidos como a la posible autoría del ilícito.
El análisis confirmó que las animaciones, de contenido sexual explícito, habían sido creadas mediante inteligencia artificial a partir de una fotografía original real de la joven. La imagen inicial fue manipulada digitalmente sin su consentimiento para generar vídeos en movimiento con apariencia realista.
Identificación del presunto responsable
Las actuaciones policiales posteriores, basadas en los datos recabados durante el análisis pericial y la información obtenida en las pesquisas, permitieron a los investigadores identificar al presunto responsable de los hechos.
Una vez localizado, el hombre fue detenido en un polígono situado en las inmediaciones de la ciudad de Burgos como presunto autor de un delito de pornografía infantil. La Guardia Civil no ha precisado la relación previa entre el detenido y la víctima.
Tras la detención, las diligencias instruidas por la Guardia Civil, junto con el arrestado, han sido puestas a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción en funciones de guardia de Burgos, que se hará cargo de la causa.
Desde la Comandancia han subrayado que la investigación se ha desarrollado con especial atención a la protección de la víctima, dada su situación personal, mientras que el trabajo policial se ha centrado en la obtención de pruebas técnicas que permitieran acreditar el origen y la difusión del material obtenido.
Los peligros de la inteligencia artificial
Este caso y otros muchos ponen de manifiesto como el avance de la inteligencia artificial ha abierto un nuevo frente en la generación de pornografía no consentida. Tanto en adultos como, de forma especialmente grave, con menores, estas herramientas permiten crear imágenes y vídeos sexualizados a partir de fotografías reales o incluso de rostros inventados, sin que las personas afectadas hayan participado ni autorizado su uso.
En el caso de los menores, distintos expertos y organismos advierten de que estos contenidos pueden ser perseguidos penalmente en España como pornografía infantil, aunque las imágenes no correspondan a niños reales, al contribuir a normalizar la sexualización infantil. Diariamente se ven contenidos en las redes sociales, especialmente en Instagram o TikTok, de niños sexualizados desnudos o con apenas ropa bailando o realizando otras actividades.
Un ejemplo reciente del impacto de la inteligencia artificial lo protagonizó la cantante Rosalía, cuya imagen fue manipulada y difundida sin su consentimiento por el artista Juan Manuel Cortés Reyes, conocido como JC Reyes. El cantante sevillano publicó en sus redes sociales una fotografía falsa en la que aparecía Rosalía en toples, editada mediante programas de retoque digital, insinuando además una relación inexistente entre ambos.
La artista calificó públicamente este hecho como "un tipo de violencia", denunciando la sexualización y el uso de su imagen con fines de promoción personal. Finalmente, tras las innumerables críticas que recibió, JC Reyes terminó borrando el contenido de sus redes sociales.



