
La Policía Nacional ha desarticulado en Torrent (Valencia) una macabra trama de explotación humana. Un hombre de 38 años ha sido enviado a prisión tras ser acusado de confinar a al menos cinco personas vulnerables con discapacidades o problemas de drogadicción, en una vivienda en condiciones precarias. El detenido captaba a sus víctimas para apartarlas de sus familias y ejercer sobre ellas un control absoluto mediante un régimen de terror, agresiones y amenazas constantes.
El sospechoso operaba como un auténtico "tutor del horror". Según las investigaciones de la Brigada Local de Policía Judicial, el arrestado llegaba incluso a obtener la tutela legal de sus víctimas para cobrar directamente las asignaciones económicas de la Administración. Una vez bajo su control, les suministraba estupefacientes una vez al día y apenas algo de alimento, impidiéndoles en todo momento abandonar el domicilio.
El saqueo patrimonial era sistemático. El detenido se apoderaba de la documentación y las tarjetas bancarias de los perjudicados para realizar extracciones de efectivo de sus pensiones. Además, utilizaba la identidad de los retenidos para financiar vehículos de alta gama que solo él disfrutaba, generando grandes deudas a nombre de los discapacitados mientras él ostentaba un nivel de vida de lujo a costa de su miseria. Para ello, empleaba siempre el siguiente 'modus operandi': se trasladaba con alguna de estas personas al concesionario y adquiría el vehículo mediante financiación a nombre de la persona vulnerable.
La voracidad del presunto estafador se extendió también al sector de las telecomunicaciones. Los agentes han acreditado la contratación masiva de 126 líneas telefónicas y la recepción de 154 terminales móviles de última generación a nombre de las víctimas. El valor total de este fraude asciende a 150.000 euros, una cifra que se suma al expolio de las prestaciones públicas que los afectados recibían legítimamente.
La operación culminó con el asalto policial a la vivienda, donde los agentes hallaron a cuatro personas atemorizadas. En el registro se intervinieron 43 dosis de cocaína, más de 1.400 euros en efectivo y dos coches de alta gama.
El individuo, que ya contaba con antecedentes previos, ha ingresado en prisión provisional por orden judicial ante la gravedad de los delitos de detención ilegal, estafa y contra la salud pública.

