Sin embargo, algunas asociaciones de consumidores han criticado esta medida, ya que cuando los consumidores amplían el plazo de su hipoteca se multiplican los intereses que pagan. De hecho, los españoles que amplíen el plazo de amortización de su hipoteca sin coste alguno podrán ahorrarse de media hasta 1.000 euros, según cálculos del Gobierno, pero, a la larga, harán frente a un sobrecoste que podría alcanzar hasta el 57 por ciento del valor inicial del crédito contratado debido al aumento de los intereses.
La ampliación de hipoteca dispara el sobrecoste de los intereses
Concretamente, en el caso de una hipoteca destinada a financiar la compra de una vivienda habitual de 149.000 euros, en un plazo de 26 años y un tipo de interés variable del 5,3 opr ciento (según el Euríbor de abril), el coste de la cuota mensual ascendería a 880,79 euros. Sin embargo, la ampliación del plazo a 40 años rebajaría esta carga a 748,33 euros mensuales, unos 130 euros menos.
De este modo, una vez amortizado el crédito, habrá pasado de pagar 274.806 euros a 359.198 euros. Es decir, un sobrecoste de hasta 84.392 euros o, lo que es lo mismo, un 56,6 por ciento del valor de la hipoteca contratada (149.000 euros). Por ello, el acuerdo alcanzado entre los ministerios de Economía y Hacienda y Justicia, con representantes de bancos y cajas, así como de los registradores de la propiedad y los notarios, incluye también la distribución de una guía informativa en la que se advierte a los ciudadanos de las implicaciones de la ampliación de los plazos hipotecarios, informa Europa Press.
Los operadores consideran que "no es rentable"
Así, señala, por ejemplo, que si los plazos del préstamo hipotecario a ampliar son ya largos la disminución de la cuota "puede ser reducida" y se estará pagando el préstamo durante más años, "intereses incluidos". Por ello, la guía aconseja al usuario que "reflexione" y se deje asesorar por su entidad de crédito antes de tomar cualquier decisión.
Además, la medida aprobada por el Gobierno no ha sentado demasiado bien a los operadores implicados en este tipo de operaciones. Según fuentes jurídicas consultadas por LD, los profesionales del sector (tanto directores de sucursal como notarios y registradores) no han recibido con entusiasmo la obligación de ofrecer sus servicios de forma gratuita.
Los directores de sucursal bancaria, por ejemplo, tienen que cumplir una serie de objetivos económicos a lo largo del año, y hacer una ampliación gratuita de este estilo "no resulta rentable", según estas mismas fuentes. "Ampliar una hipoteca conlleva una serie de gastos, tales como efectuar nua nueva tasación del inmueble o las gestiones relativas a la firma del notario. Además, del tiempo de trabajo que supone una operación de estas características. Tales costes repercuten en el pasivo de la sucursal", y tal y como está hoy la situación económica y financiera "no resulta una opreación rentable", afirma el director de una sucursal bancaria.