Una reflexión de actualidad
Una habitación propia, el ensayo de Virginia Wolf publicado en 1967 por Seix Barral es ahora, afortunadamente, reeditado. Ya en el título sugiere el lugar, el espacio desde donde poder construir y construirse. La condición femenina su desarrollo y consecución de la igualdad se ha consolidado en occidente desde hace muy poco tiempo, y todavía es una utopía en muchas partes del mundo. Gertrud Kolmar, prima de Walter Benjamin y muerta en Auschwitz, escribió: "Las mujeres de Occidente no llevan velo. / Las mujeres de Oriente se lo quitan", hoy, sin embargo, vuelven a ponérselo. Así que hablar de las relaciones de la mujer y la creación, así como del poder y del dinero en relación con la mujer y la creación mantiene una sorprendente actualidad.
¿Qué necesitan las mujeres para escribir buenas novelas? Es la pregunta que inicia el ensayo y entorno a la que gira su reflexión. Y desde el principio señala su conclusión: "La libertad intelectual depende de las cosas materiales. La poesía depende de la libertad intelectual. Y las mujeres siempre han sido pobres". A partir de aquí, pasea con el lector por los espacios, ambientes y pensamientos que la llevan a este discurso contra cualquier opresión. En realidad habla de poder y conciencia. "No es necesario ser nadie mas que uno mismo", sugiere pues independencia en todos los sentido para: "encontrar temas de propio interés". Lo hace a modo de diálogo que no olvida la emoción inteligente con un agudo sentido de humor. Recuerda a varias mujeres escritoras e incita a las que aún no se han atrevido: "¿Os dais cuenta de cuantos libros se escriben sobe vosotras?"
Virginia Woolf, Una habitación propia, Seix Barral, 2001.