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Propiedad intelectual

Arcadi Espada contra Google

En general, los textos de Espada sobre propiedad intelectual son bastante flojos, porque parte de la base de que ésta existe, es sagrada y debe por tanto ser defendida. De hecho, por el tono que emplea a veces da a entender que le parece más sagrada que la propiedad privada de cosas de verdad, quizá porque tenga más de la primera que de la segunda. Sin embargo, la propiedad intelectual y sus derivados –derechos de autor, patentes, etc.– están entre los conceptos más discutidos entre autores no ya comunistas sino liberales, esos que consideran la propiedad como uno de los principales derechos del hombre.

No es una excepción su última diatriba contra Google News, especialmente porque ni siquiera se sostiene bajo sus propias premisas. Espada ataca la defensa de Google News, que argumenta ser un escaparate que sólo ofrece el titular y una pequeña entradilla, y que si el usuario quiere leer más debe pinchar en la noticia y le llevará a la fuente original. Sus razones son dos: que muchas veces con el pequeño fragmento que da Google basta y sobra para la mayoría de lectores y que aunque en ocasiones sirva para llevar lectores a los diarios, éstos acuden a la página de la noticia y no a la portada, "la zona realmente erógena desde un punto de vista publicitario". Dios, he citado literalmente un texto de un periódico. A la cárcel.

El argumento de Arcadi, llevado a su conclusión lógica, obligaría, como dice el bueno de José M. Guardia, a envolver los diarios en un sobre marrón opaco, no sea que alguien vea titulares por los que no ha pagado en el quiosco. Pero aun sin salirnos de la red pincha; en primer lugar, porque casi siempre que nos basta con el titular para enterarnos de una noticia es que ésta suele ser una información de agencia, sin ningún valor añadido del medio que la publica, salvo su mayor o menor visibilidad. No siempre, pero ya es casualidad que justo los tres ejemplos que ofrece Espada cumplan esta regla.

No obstante, lo realmente clave es que, si crees que Google News te roba lectores e ingresos al publicar ese titular y esa entradilla, lo tienes muy fácil: puede salirte de Google News cuando te salga de las narices: basta con comunicarlo. ¿Por qué entonces Alemania hace una ley que prohíbe la actividad de Google News sin pagar a los diarios? ¿Es que los diarios alemanes no saben que pueden salirse de Google News? ¿O acaso Google incumple su promesa de permitirte la salida de su servicio? Las respuestas son no y no. Merkel ha aprobado esa ley simplemente para contentar al lobby de los grandes diarios tradicionales, que la habían pedido.

No es que Google no quiera pagar nada a nadie, aunque como todos procure evitarlo. Google News tiene acuerdos con algunas agencias para que sus teletipos se alojen en su servicio y repartirse ingresos publicitarios. Son los únicos anuncios que tiene. Por ejemplo, si visitan la versión alemana no verán anuncios, salvo, justamente, en este tipo de contenido. Así pues, los periódicos alemanes no necesitan ninguna ley para sacarle dinero a Google. Basta con negociar algo que pueda interesar a ambas partes, y no sólo a ellos.

Si la ley se limita a permitir una negociación, no servirá para nada. Ahora, si obliga a Google a pagar por narices, su único resultado será limitar la competencia. Google podrá hacer dos cosas: o no pagar y cerrar ese servicio o pagar, previsiblemente sólo a los diarios principales, que tendrían así una ventaja competitiva más sobre los demás. Pero no pagará. No lo ha hecho con los diarios brasileños y no lo hará con los alemanes.

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