He ahí el genuino poder de los mass media: elevar cualquier distracción trivial, insignificante, a la suprema dignidad de fenómeno cultural, sin apelación posible además.
narabanc dijo el día 28 de Junio de 2009 a las 23:28:55:
Gracias caballero. La verdad es que después de bregar con los nietos y, a estas horas, uno se pierde en su fina ironía.
Murió el pobre infeliz.Descanse en paz y a otra cosa, no venga el diluvio y nos lleve a todos por puritita imprevisión.
Me acuerdo cuando murió el pobre Fernan Gómez (Por cierto no comprendo como Gallardón cambió el nombre del teatro de Colón por el de este infeliz, sin contar conmigo, además). Me parece que era domingo por la tarde y escuché en la Cope a un portavoz de la diócesis de Paraguay, si mal no recuerdo, diciendo..." ya ha llegado a la casa del Padre". Tuve que apagar la radio para repasar mis nociones de arameo. Pienso que este mundo no tardará en morir, si no esta ya muerto de memez.
Así que consuélese y a esperar la próxima, a cubierto claro.