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Subvenciones al Islam

Casa Árabe

El Consejo Escolar continúa avanzando el programa progresista. El progresismo tenía que acabar así, en el esperpento relatado por Álvaro Vermoet en su extraordinaria crónica en directo del Consejo Escolar del 27 de junio.

Cuando aquí se impone la enseñanza del Islam y se niega la de la historia de España, los soldados del Ejército español mueren a manos de los terroristas islámicos y, en nuestro país, la vida de cualquier ciudadano está amenazada por los terroristas nacionalistas. ¿Hace falta recordar que no nos amenazan los cristianos de Oriente Medio, ni los israelíes, ni, en España, ningún otro grupo que no esté inspirado en la patología nacionalista? Pues es con islamistas y nacionalistas con quienes Rodríguez Zapatero está empeñado en pactar, dentro y fuera de España. Ellos conforman las decisiones políticas y ellos determinan medidas que nos afectan a todos.

Una de estas decisiones, que está pasando bastante desapercibida, es la puesta en marcha de "Casa Árabe", así, sin artículo. Se trata de una institución destinada según la declaración de intenciones colgada su página web, a convertirse en un "activo instrumento que contribuya, desde las instituciones políticas y los medios económicos, culturales e intelectuales, a fortalecer y consolidar la relación polivalente [sic] con los países árabes y musulmanes y a desarrollarse como referente en el estudio y el conocimiento de la realidad y la historia de esos países".

Según sigue diciendo Casa Árabe, en esa prosa detestable, "España es en el imaginario árabe y musulmán el país europeo de mayor credibilidad y simpatía". Probablemente por eso han matado a españoles en Irak, en Afganistán y en el Líbano, sin contar los atentados en Marruecos ni, por supuesto, el 11-M versión oficial.

Pero claro, según Casa Árabe, "la diversidad y amplitud de la región árabe [resic] es todavía hoy una gran desconocida en nuestro país. Para corregir esa indeseable situación ha de producirse una toma de conciencia social de que el incremento de nuestra relación con el mundo árabe y musulmán es una apuesta que exige acciones y programas específicos que aseguren un conocimiento social mucho más profundo y genuino de cada país y del conjunto".

En la página web de Casa Árabe no existe el terrorismo islámico, ni la persecución de los cristianos en muchos países musulmanes, ni la homofobia musulmana, ni los burkas. Eso sí, aparece un informe sobre la islamofobia avalado, como no podía ser menos, por la UE.

La cosa está bien clara. Queda por ver según qué criterios las administraciones públicas han dado a Casa Árabe una sede en el mejor sitio de Madrid: las antiguas Escuelas Aguirre en la confluencia de Alcalá y O’Donnell. (En Córdoba les han dado otra, también extraordinaria.) Los progresistas saben cuidarse. Y no escatiman en el proceso de islamización de Europa. Pagamos todos, claro está. A algunos, como los últimos seis soldados muertos, ya les han agradecido los servicios prestados con un distintivo amarillo. Siniestro.