- Agrio debate entre Rosa Díez y Salgado: "¿Habla usted de la galería de tiro, quizá?"
- Mariñas deberá indemnizar a Norma Duval tras afirmar que era lesbiana
- Gabilondo critica que los "cachorros de Aznar" pregunten por los vuelos de la CIA
- Juande Ramos deja fuera a Casillas de su primer once en el Real Madrid
- ESCAÑOS VACÍOS PARA ROSA DÍEZ, por Mercedes R. Martín
- ¿Hacia un nuevo dólar? La Fed quiere emitir deuda propia al margen del Gobierno
- Emilio J. González: La catástrofe total de Zapatero
- Detectives de la SGAE se infiltran en asociaciones anti canon para vigilarlas de cerca
- Rosa Díez a Zapatero: "Su política en Educación merece un enorme suspenso"
- Mayor no acude a las reuniones programadas tras su charla con Rajoy
- Otra vez los eufemismos: "Que el bisturí no roce el corazón del pluralismo"
- Agrio debate entre Rosa Díez y Salgado: "¿Habla usted de la galería de tiro, quizá?"
- Gabilondo critica que los "cachorros de Aznar" pregunten por los vuelos de la CIA
- Moratinos dice que la ONU amparaba las escalas autorizadas por Aznar
- ¿Está todo el PP a favor del acercamiento al País Vasco del asesino de Goyo Ordóñez?
- Chacón anuncia la supresión del límite de 3.000 soldados en el exterior
- Mayor no acude a las reuniones programadas tras su charla con Rajoy
- Rosa Díez a Zapatero: "Su política en Educación merece un enorme suspenso"
- "El Gobierno no ha hecho nada para frenar el paro y Corbacho no lidera la situación"
- La pobreza aumenta en Extremadura, y Andalucía tardaría 65 años en erradicarla
Columna publicada el 19-08-2001
Joël Egloff nació en 1970 en Créhange (Francia) y en 1991 terminó su carrera de Estudios Cinematográficos. Desde entonces trabajó como guionista y realizador de documentales. En 1999 publicó su primera novela y no es casualidad que en España haya sido publicada por la editorial Lengua de Trapo, especializada precisamente en primeras novelas y, sobre todo, en primeras novelas de jóvenes escritores.La acción de esta novela se desarrolla en un pueblo francés de toponimia imprecisa, pero claramente situado en la Francia profunda y casi despoblado por el éxodo rural a las grandes ciudades. Edmond Ganglion tiene una empresa funeraria, a la que llama “e hijo” por puro optimismo ya que nunca tuvo descendencia, ni siquiera esperanzas de tenerla. Tampoco tiene mucho movimiento, dada la longevidad de sus habitantes. Cuando parece que la que va a morir es la empresa, se produce un fallecimiento en un pueblo vecino y la novela consiste principalmente en la descripción del accidentado entierro del fiambre, que acaba resucitando, como no podía ser menos (es el momento estelar de la novela) para ser rematado por uno de los enterradores.
Todo ocurre en una atmósfera distorsionada, onírica, que más que a Samuel Beckett, como han dicho algunos críticos en Francia, recuerda a la obra humorística de Roland Topor, el autor de la Cocina caníbal y cofundador, junto a Arrabal, del movimiento Pánico en 1960. El autor también es deudor de toda la filmografía buñuelesca, que sin duda conoce, y me atrevería a decir que berlangesca.
El resultado es divertido y bastante prometedor, aunque la novela, es demasiado corta, tanto que en realidad se queda en el primer y brillante capítulo de la magnífica novela que Egloff no supo o no pudo todavía escribir. Desde el punto de vista de la traducción, encontramos los típicos descuidos -atribuíbles quizás a los planes de estudio que acabaron con las humanidades- de forma que en un momento dado el traductor le hace decir al muerto, en español, que quizás el Styx (que es como se dice Estigia en francés) no es más que un arroyo.
Joel Egloff, Edmond Ganglion e hijo, traducción de José Luis Sánchez Silva, Lengua de Trapo, Madrid, 2001.

La Ilustración Liberal
Móviles & PDA
Email gratuito
Amor y amistad
Cursos y masters
