L. D. / EFE.-
Los enfrentamientos se iniciaron en la madrugada del viernes en la provincia de Mareb, cuando los jefes de los clanes de la tribu Obeida se negaron a entregar a la policía a dos sospechosos de estar implicados en un atentado con explosivos, cometido el jueves, contra el oleoducto que une esa zona con la costa del mar Rojo.
Según fuentes de las tribus, la mayor parte de las víctimas son policías, que llegaron al lugar apoyados unidades del Ejército y que cayeron en una emboscada de los Obeida. Las tribus de la provincia de Mareb, la más turbulenta del país, han solicitado reiteradamente al Gobierno yemení indemnizaciones por los daños originados por las últimas lluvias torrenciales, además de actuaciones que permitan el desarrollo de esta región.
Ante la falta de respuesta práctica de las autoridades a sus reclamaciones, los componentes de algunas tribus han adoptado actitudes violentas. En Mareb se encuentran los campos petrolíferos y la industria de los hidrocarburos yemení y de allí parte el oleoducto que transporta el crudo y otros productos hasta el puerto de Rash Aisa, en el mar Rojo, que es objetivo frecuente de ataques de tribus de la zona.
Yemen, uno de los países más pobres del mundo, tiene una base social compuesta por tribus, que conservan sus tradiciones y formas de justicia milenarias y que en muchos casos no se someten a las leyes del Estado. Entre los 17 millones de habitantes del país, se calcula que hay unos 50 millones de armas de fuego en manos privadas.
Según fuentes de las tribus, la mayor parte de las víctimas son policías, que llegaron al lugar apoyados unidades del Ejército y que cayeron en una emboscada de los Obeida. Las tribus de la provincia de Mareb, la más turbulenta del país, han solicitado reiteradamente al Gobierno yemení indemnizaciones por los daños originados por las últimas lluvias torrenciales, además de actuaciones que permitan el desarrollo de esta región.
Ante la falta de respuesta práctica de las autoridades a sus reclamaciones, los componentes de algunas tribus han adoptado actitudes violentas. En Mareb se encuentran los campos petrolíferos y la industria de los hidrocarburos yemení y de allí parte el oleoducto que transporta el crudo y otros productos hasta el puerto de Rash Aisa, en el mar Rojo, que es objetivo frecuente de ataques de tribus de la zona.
Yemen, uno de los países más pobres del mundo, tiene una base social compuesta por tribus, que conservan sus tradiciones y formas de justicia milenarias y que en muchos casos no se someten a las leyes del Estado. Entre los 17 millones de habitantes del país, se calcula que hay unos 50 millones de armas de fuego en manos privadas.