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Carrillo y la garzonada

¿Resistencia a investigar?

Se escandaliza el héroe de Paracuellos de que haya quienes muestren "resistencia a investigar" sobre las fosas y demás. Y tiene algo de razón por lo que respecta al PP de Rajoy, empeñado en mirar a un futuro de color de rosa y en inglés, y olvidarse del enfadoso pasado. "¡Claro!", dirá el ciudadano corriente, "¡tiene un pasado tan brutal ese partido...!"

Pero algunos no sólo no nos oponemos a la investigación, sino que hemos investigado abundantemente, mientras que han sido los amiguetes del citado héroe quienes han procurado por todos los medios ocultar los resultados de la investigación. Así que resumiré tan solo uno de esos resultados, suficiente a mi juicio.

Ante todo, los crímenes de la guerra son originados por el hundimiento de la legalidad. El problema crucial y decisivo consiste, por tanto, en quiénes y cómo hundieron la legalidad republicana. Ese problema, de cuya solución dependen todas las demás cuestiones, creo haberlo resuelto definitivamente: fue el Frente Popular, compuesto, de hecho o de derecho, por comunistas, anarquistas, golpistas republicanos, golpistas separatistas y racistas del PNV. Hacer pasar por demócratas y republicanos a estos partidos constituye a su modo una verdadera hazaña, que debe reconocerse a sus promotores, pues han conseguido hacerlo creer a la mayoría durante muchos años. No por ello deja de ser un fraude colosal, del que derivan tantos otros.

Si esos promotores no creyesen que podían apuntalar el fraude explotando los sentimientos de las gentes desinformadas, ni el Gobierno, ni Garzón ni el héroe de Paracuellos habrían dedicado una fracción de segundo a pensar en los muertos. Les dedican atención pura y exclusivamente por eso, porque, por una alquimia prodigiosa, los restos de aquellas personas se transforman, setenta años después, en rentas políticas contantes y sonantes. Por ninguna otra razón se ocupan de ellos, y para el caso viene bien recordar las palabras de Gregorio Marañón dedicadas a aquellos "demócratas": "¡Qué gentes! Todo es en ellos latrocinio, locura, estupidez (...) Tendremos que estar varios años maldiciendo la estupidez y la canallería de estos cretinos criminales, y aún no habremos acabado. ¿Cómo poner peros, aunque los haya, a los del otro lado? (...). Y aun es mayor mi dolor por haber sido amigo de tales escarabajos."

Los desenterradores no sólo son amigos sino que se identifican de lleno con quienes Marañón calificaba tan dura, pero acertadamente. Y tal como el Frente Popular destruyó la legalidad republicana, estos están corroyendo todos los días la legalidad democrática nacida de la transición.

Es el colmo del descaro la pretensión de pasar por serias las "investigaciones" en curso sobre las fosas, realizadas por gente ideologizada hasta la médula, ignorante voluntaria de la historia real y documentada, y subvencionada generosamente desde el poder. Investigaciones típicas de una mentalidad y poder totalitarios, como la misma ley de "memoria histórica", al estilo de las que podría practicar el régimen cubano. O el mismo héroe de Paracuellos, para el caso.