L D (EFE) El partido comenzó con dominio local porque un luchador Savané se multiplicaba ante sus ex compañeros, con puntos y un gran tapón, para colocar un 5-0 que presagiaba buenas vibraciones para los aficionados amarillos.
El Gran Canaria mostró luego su peor cara en ataque y en defensa nunca se acercó a la regularidad de sus cinco encuentros anteriores de pretemporada. Además, el tiro exterior del Unelco fue letal, especialmente desde el perímetro los 6,25 metros. Con un Will McDonald muy desdibujado, los anfitriones fallaron lo incontable bajo canasta y erraron hasta en el pase, para permitir que el rival marcase su ritmo en el partido y anotase cómodas selecciones de tiro (18-26).
La reacción amarilla llegó en el segundo cuarto a base de mayor anticipación defensiva y eficacia en el lanzamiento. Así, después de llegar a perder por diez puntos (18-28), los pupilos de Pedro Martínez se colocaron a sólo un punto de diferencia al filo del descanso (40-41). En la segunda parte se vivió una salida en tromba del Tenerife, que volvió a exhibir potencial en los triples con los argentinos Palladino y Racca, y puso una máxima diferencia de once puntos (40-51).
Cuando el partido amenazaba con romperse, surgió Eduardo Hernández-Sonseca para que el Gran Canaria anotase un parcial de 11-0 y empatase el choque a 51 puntos. Los triples del Unelco, con Bruno Labaque como principal artillero, le permitieron asegurarse el triunfo con una renta de diez (63-73). El último empuje de los anfitriones sólo permitió maquillar la derrota.
El Gran Canaria mostró luego su peor cara en ataque y en defensa nunca se acercó a la regularidad de sus cinco encuentros anteriores de pretemporada. Además, el tiro exterior del Unelco fue letal, especialmente desde el perímetro los 6,25 metros. Con un Will McDonald muy desdibujado, los anfitriones fallaron lo incontable bajo canasta y erraron hasta en el pase, para permitir que el rival marcase su ritmo en el partido y anotase cómodas selecciones de tiro (18-26).
La reacción amarilla llegó en el segundo cuarto a base de mayor anticipación defensiva y eficacia en el lanzamiento. Así, después de llegar a perder por diez puntos (18-28), los pupilos de Pedro Martínez se colocaron a sólo un punto de diferencia al filo del descanso (40-41). En la segunda parte se vivió una salida en tromba del Tenerife, que volvió a exhibir potencial en los triples con los argentinos Palladino y Racca, y puso una máxima diferencia de once puntos (40-51).
Cuando el partido amenazaba con romperse, surgió Eduardo Hernández-Sonseca para que el Gran Canaria anotase un parcial de 11-0 y empatase el choque a 51 puntos. Los triples del Unelco, con Bruno Labaque como principal artillero, le permitieron asegurarse el triunfo con una renta de diez (63-73). El último empuje de los anfitriones sólo permitió maquillar la derrota.
