
La movilidad del futuro no se construye con discursos, sino con infraestructuras que funcionen. Lanzarote ha dado un paso clave para facilitar la vida a los usuarios de vehículos eléctricos al completar una red de recarga pública que, por fin, da cobertura real a los siete municipios de la isla. Se pasa así de una situación precaria, con apenas tres cargadores operativos al inicio del mandato del presidente Oswaldo Betancort a un mapa insular útil para las familias y autónomos que apuestan por la movilidad sostenible.
Detrás de este avance hay una gestión económica rigurosa y enfocada a los resultados. Con una inversión que supera los 300.000 euros, que son procedentes de los Fondos de Desarrollo de Canarias (FDCAN), el área de Planificación y Coordinación de Proyectos, dirigida por la vicepresidenta María Jesús Tovar, ha logrado agilizar y optimizar los recursos públicos para que este despliegue sea una realidad tangible en las calles, demostrando que la eficiencia administrativa es la mejor herramienta para mejorar los servicios públicos.
El despliegue de los nuevos equipos en su fase final
Y es que en servicio, ya están funcionando a pleno rendimiento los puntos de recarga de Costa Teguise y Tías. Además, como próximas aperturas, estarán los cargadores de Playa Honda, Tinajo y Arrecife.
En cuanto a mantenimiento y actualización hay novedades, como muestra de una gestión responsable que no deja morir lo que ya existe, el área de Energía ha renovado por completo las estaciones que se encontraban obsoletas en Playa Blanca, Arrieta y el Monumento al Campesino.
El objetivo de esta red es dar la seguridad y las facilidades que los ciudadanos demandan para dar el salto al vehículo eléctrico de forma natural y cómoda. Con una administración que planifica a largo plazo y cumple sus compromisos, el objetivo es seguir ampliando estos puntos estratégicos para incentivar una isla más sostenible y conectada, sin imponer trabas al día a día de los lanzaroteños.
