
Los servicios de Salvamento Marítimo han interceptado y rescatado este domingo a un total de 77 inmigrantes de origen subsahariano que trataban de alcanzar de forma irregular las costas españolas. El grupo viajaba a bordo de una embarcación neumática que navegaba en aguas próximas al archipiélago canario, en un nuevo episodio de la constante presión migratoria que sufre esta frontera sur de Europa.
El operativo se puso en marcha tras un aviso recibido a las 11:00 horas por el centro coordinador del organismo estatal radicado en Las Palmas de Gran Canaria. La información inicial alertaba de la presencia de una patera que había partido desde las costas de Tan-Tan, en Marruecos, con rumbo directo hacia territorio nacional. Inmediatamente, se fijaron dos posibles posiciones para iniciar las labores de búsqueda en alta mar.
Para garantizar la seguridad de la operación, los controladores marítimos movilizaron a la embarcación de rescate Salvamar Acrux. De forma paralela, y mientras los efectivos de salvamento llegaban a la zona, se requirió la colaboración del buque Eptalofos. Sobre las 13:06 horas, esta embarcación comercial, que fue desviada temporalmente de su ruta para custodiar la lancha, confirmó que tenía contacto visual con la neumática a unas tres millas de distancia, lo que facilitó la labor de las autoridades.
Finalmente, la Salvamar Acrux arribó al lugar indicado en torno a las 14:06 horas. Los efectivos procedieron a asegurar la embarcación y culminaron con éxito el rescate de todos los ocupantes. Entre el pasaje, las autoridades han confirmado la presencia de seis mujeres y tres menores de edad, un perfil cada vez más habitual en las precarias travesías organizadas por las mafias del tráfico de personas que operan en el norte de África.
Tras poner a salvo a todos los ocupantes, la embarcación de rescate puso rumbo al puerto de Arrecife, en la isla de Lanzarote, donde el atraque estaba previsto en torno a las 17:00 horas. Una vez en tierra, los inmigrantes fueron puestos a disposición de las autoridades policiales y de los servicios de emergencia de Cruz Roja para realizar los habituales controles sanitarios y de filiación, sumando un nuevo contingente a los desbordados centros de acogida del archipiélago.
Este enésimo rescate pone de relieve la incesante actividad en la denominada ruta canaria, que sigue batiendo tristes récords de llegadas irregulares. Las instituciones insulares continúan reclamando al Gobierno una mayor implicación institucional, dotación de recursos y el establecimiento de políticas efectivas que frenen este desafío y garanticen la seguridad en las fronteras ante la pasividad de los países de tránsito.