
El Puerto de Arrecife ha marcado un hito en su historia marítima al recibir, por primera vez en sus instalaciones, una estructura de perforación marina. Se trata del buque Noble Globetrotter I, que ha atracado en el muelle de Los Mármoles para llevar a cabo una prolongada escala técnica y logística. Este acontecimiento supone un paso adelante en la diversificación de los servicios de esta zona de Lanzarote.
La presidenta de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Beatriz Calzada, ha valorado muy positivamente la llegada de este imponente navío. Según la responsable de la institución, la exitosa acogida de esta embarcación demuestra que el recinto "está plenamente preparado para acoger operaciones de esta complejidad". Asimismo, Calzada ha subrayado que este tipo de actuaciones confirman que se avanza en la dirección correcta para ampliar las oportunidades de negocio y consolidar las instalaciones como una alternativa competitiva en el Atlántico.
En cuanto a las características técnicas, el barco navega bajo bandera liberiana y fue construido en el año 2011. Cuenta con unas dimensiones extraordinarias que incluyen una eslora de 189 metros y una manga de 32,2 metros. Además, presenta un tonelaje bruto que supera las 35.000 toneladas y un peso muerto cercano a las 32.500 toneladas. Esta formidable mole de acero ha sido diseñada específicamente para operar en entornos offshore complejos y llevar a cabo trabajos de perforación en aguas profundas.
Escala Técnica
El navío es propiedad de la reputada compañía estadounidense Noble Corporation y ha recalado en el archipiélago tras dar por finalizadas sus últimas tareas en el mar Negro, habiendo realizado una escala previa en Turquía. Está previsto que el barco permanezca amarrado durante un periodo estimado de entre sesenta y noventa días.
Durante este tiempo de estancia en las costas insulares, los operarios llevarán a cabo diversas tareas fundamentales. La embarcación se someterá a trabajos de mantenimiento preventivo y pequeñas reparaciones a flote. Igualmente, se aprovechará esta estancia para realizar operaciones vitales de aprovisionamiento, suministro de combustible y el necesario relevo de su tripulación. Toda esta compleja operativa está siendo coordinada sobre el terreno por la empresa Hamilton y Cía, que ejerce las funciones de consignatario.